Fundamentos Esenciales del Principio de Legalidad y Reserva en el Derecho Penal
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Fundamentos del Principio de Reserva o Legalidad
El principio de reserva o legalidad se sustenta en dos grandes categorías de fundamentos: los jurídico-políticos y los penales.
Fundamentos Jurídico-Políticos
Los fundamentos jurídico-políticos que sostienen el principio de reserva son dos:
1. El Liberalismo Político
Este fundamento establece que debe primar la ley tanto sobre los gobernados como sobre los gobernantes (rey, monarca, jefe de partido, presidente de la república). Todos, gobernados y gobernantes, deben sujetarse a leyes formuladas de manera abstracta, evitando las leyes ad hoc o leyes creadas para un efecto específico.
2. La Separación de Poderes
Si un Estado se entiende como democrático, genera sus leyes a través de representantes elegidos por votación popular. Por lo tanto, es precisamente al Congreso, como cuerpo legislador, a quien le corresponde crear delitos y establecer penas, y no a otros estamentos del Estado.
La separación de poderes implica que se le entrega al poder legislativo (el Congreso) esta potestad exclusiva de crear delitos y establecer penas, excluyendo a los otros poderes, como son el Ejecutivo y el Judicial.
Fundamentos Jurídico-Penales del Principio de Reserva
Existen dos justificaciones principales desde la perspectiva del derecho penal:
1. El Principio de la Prevención General
Este principio se relaciona directamente con la finalidad de la pena:
- Si se entiende, bajo la óptica de la Prevención General Negativa, que la pena tiene como objeto intimidar o advertir a la sociedad de las consecuencias que acarrea el delito;
- O si, por el contrario, la pena se fundamenta, como lo hace la Prevención General Positiva, en el reforzamiento del sistema jurídico producto de la imposición de la pena.
En ambos casos, se debe partir de la premisa de que la conducta a ser prohibida era previamente conocida por el potencial infractor (el hechor). Este conocimiento previo es una de las consecuencias directas del principio de reserva o legalidad.
2. El Principio de Culpabilidad
Una segunda justificación jurídico-penal es el Principio de Culpabilidad.
Dado que la culpabilidad exige un reproche, este reproche únicamente puede nacer si el infractor (el hechor) conocía, o al menos tuvo la posibilidad de conocer, que la conducta estaba prohibida. De lo contrario, no hay reproche posible.