Fundamentos de Ética y Política en San Agustín y Santo Tomás de Aquino

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San Agustín de Hipona: Ética y Política

Ética Agustiniana

Bien y Moralidad

Las unidades eternas en la mente de Dios son el fundamento del conocimiento. El ser y la moral constituyen la ley eterna; es la voluntad de Dios la que manda mantener el orden natural. En este esquema, la ley de la naturaleza representa el orden del mundo físico, la ley racional la validez lógica y la ley de la voluntad la moralidad.

Dios como Fuente de Todo Bien

Todo lo bueno y verdadero proviene de Dios. Para San Agustín, la sabiduría y la voluntad divina son inseparables.

Voluntad y el Alma

La voluntad es el centro de la vida moral; no basta con poseer el conocimiento de lo que está bien. El amor correcto se identifica con el amor a Dios, mientras que el amor desordenado es el origen del pecado. Por tanto, el alma moral debe orientar su amor fundamentalmente hacia el bien.

Felicidad y Libertad

El fin último del ser humano es la felicidad, la cual se alcanza plenamente solo en Dios. Para ser feliz, el hombre requiere de libertad y gracia; esta última es un don divino que nos auxilia para obrar el bien. El libre albedrío coopera con la gracia, y el efecto de esta no es suprimir la voluntad, sino perfeccionarla. El hombre más libre es aquel que está dominado por la gracia de Dios, aunque en la vida terrenal no es posible alcanzar la libertad total.

Pensamiento Político

En su obra, San Agustín responde a quienes culpan al cristianismo de la caída del Imperio Romano.

Visión de la Historia

Propone una visión lineal que completa la creación y culmina con el Juicio Final. Dios dirige el curso de la historia, otorgándole un carácter escatológico.

Las Dos Ciudades

  • Ciudad de Dios: Integrada por quienes aman a Dios y viven en caridad, justicia y piedad.
  • Ciudad Terrenal: Integrada por quienes se aman a sí mismos, movidos por el egoísmo y las pasiones.

Ambas ciudades coexisten a lo largo de la historia y solo se separarán definitivamente al final de los tiempos.

Iglesia y Estado

San Agustín defiende la superioridad moral de la Iglesia sobre el Estado. El Estado tiene la función de mantener el orden y la paz mediante los reyes. La paz se define como un orden justo y armonioso, pero la justicia perfecta solo tiene lugar en la Ciudad de Dios.

Santo Tomás de Aquino: La Política

Origen Natural de la Sociedad

El ser humano es sociable por naturaleza. La sociedad es el marco que permite alcanzar el bien y evitar el mal, pues los individuos necesitan asociarse para garantizar su supervivencia.

Fines del Estado

El Estado debe perseguir la paz, procurar el bienestar y la felicidad de sus ciudadanos, además de fomentar una vida virtuosa y religiosa que permita al hombre alcanzar a Dios.

Ley Positiva y Formas de Gobierno

La ley positiva debe ser un reflejo de la ley natural y contar con el refrendo popular; es decir, las leyes deben ser aceptadas por el pueblo. Santo Tomás sostiene que la mejor forma de gobierno es la monarquía siempre que esté orientada al bien común. De lo contrario, degenera en tiranía. Si un monarca no actúa en beneficio del bien común, tanto el pueblo como la Iglesia poseen la legitimidad para derrocarlo.

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