Fundamentos de la Ética de Santo Tomás de Aquino: Felicidad, Ley y Virtud

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La Ética de Santo Tomás de Aquino

Según Santo Tomás, el ser humano está dotado de libre albedrío y orientado a la felicidad, la cual se define como: el estado perfecto constituido por la agregación de todos los bienes.

Tipos de Felicidad

Hay dos tipos de felicidad:

  • La objetiva: que es el bien supremo, es decir, Dios.
  • La subjetiva: que sería la posesión plena por el hombre del bien común.

Para alcanzar ese bien supremo que es Dios, lo podemos hacer mediante un acto de entendimiento o de voluntad. Ese acto de voluntad obrará rectamente si sigue la ley moral. Para alcanzar ese bien supremo que es Dios, lo podemos hacer mediante un acto de entendimiento o de voluntad. Ese acto de voluntad obrará rectamente si sigue la ley moral.

La Naturaleza de la Ley

Una ley es un precepto o mandato producto de la razón que ordena algo en relación a un fin orientado al bien común. Hay que distinguir tres tipos de leyes:

1. Ley Eterna

Es la ley inalterable que descansa en la propia razón de Dios y de la cual derivan las demás leyes. Dios es quien ordena todas las acciones, tanto humanas como no humanas, dirigidas hacia su fin.

2. Ley Natural o Moral

La cual dirige y ordena los actos de los seres naturales hacia un bien propio y relacionado con la ley moral que ordena hacer el bien y prohíbe hacer el mal. Tres de los preceptos que manda la ley moral según Santo Tomás son:

  • Evitar todo aquello que impida la conservación de la vida humana (como el suicidio).
  • Preservar la especie.
  • Buscar la verdad y a Dios.

Todo aquello que no cumpla estas cosas será considerado como malo.

3. Ley Positiva

Es la ley que promulgan los Estados, la cual debe ser justa y buena, tener un origen, un fundamento cumplido en estas cosas y siempre beneficiar al ser humano.

Las Virtudes Cardinales

Según Santo Tomás, son necesarias un conjunto de virtudes que regulen al ser humano, ya que la ley no basta para regular la voluntad. Por lo tanto, distingue cuatro virtudes cardinales que no se pueden dar unas sin otras:

  1. Prudencia: saber qué debo hacer y elegir los medios necesarios para lograr el bien.
  2. Justicia: nos permite reconocer que los otros también deben hacer el bien, por lo que hay que dar a cada uno su derecho.
  3. Templanza: es una virtud moderadora que nos permite vencer los deseos hacia los bienes sensibles.
  4. Fortaleza: nos permite vencer el miedo que paraliza y retrasa el camino de la virtud; es una virtud enardecedora.

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