Fundamentos del Existencialismo: Libertad, Responsabilidad y la Condición Humana según Sartre
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Corrección y Revisión del Documento Filosófico
El texto presentado aborda conceptos fundamentales del existencialismo, aunque inicialmente parece mezclar referencias a Kant (en la mención de la obra *Fundamentación de la metafísica de las costumbres*) con el desarrollo de las ideas de Jean-Paul Sartre. A continuación, se presenta la corrección y estructuración del contenido centrado en el existencialismo sartreano.
Introducción a las Teorías Éticas
Una teoría ética es una reflexión profunda sobre cuáles son los criterios que determinan cómo los seres humanos juzgamos que una acción es moralmente correcta o no. Generalmente, se distinguen dos grandes tipos de enfoques:
- Éticas consecuencialistas: Determinan que lo bueno reside en las acciones de las que se obtienen las mejores consecuencias.
- Éticas formales: Determinan que lo bueno es actuar de cierta manera, siguiendo un deber o una regla intrínseca, independientemente del resultado.
El Existencialismo según Jean-Paul Sartre
Jean-Paul Sartre parte de tres rasgos esenciales que caracterizan la corriente existencialista, especialmente en su obra El existencialismo es un humanismo.
1. La Condición Humana Inicial: La Nada
Los seres humanos no nacemos con una esencia predefinida, a diferencia de los objetos inanimados (como las piedras). Aunque compartimos una condición humana común, cada individuo es único y está marcado por factores que no elige:
- Un cuerpo con capacidades, impulsos y sentimientos inherentes.
- Las relaciones personales que condicionan nuestro carácter.
- La posición social y familiar que moldea nuestra mentalidad e intereses.
- La época histórica que determina nuestras oportunidades.
Sartre resume esta idea con la célebre frase:
«El hombre, tal como lo concibe el existencialista, si no es definible, es porque empieza por no ser nada».
2. La Existencia Precede a la Esencia
Este es el pilar central del existencialismo sartreano. A diferencia de un objeto cuya función (esencia) se define antes de su fabricación, el ser humano primero existe, se encuentra en el mundo, y solo después se define a sí mismo a través de sus actos.
Al contrario, la forma de ser de un animal (un perro que ladra o un gato que maúlla) está determinada por su biología o esencia preestablecida. Para el ser humano, sin embargo:
«La existencia precede a la esencia».
La vida se presenta como una tarea o un proyecto que cada uno debe completar. Para llevar a cabo este proyecto, es fundamental:
- Tener una conciencia realista de las situaciones que nos rodean.
- Ser responsables al decidir y elegir qué y quiénes somos en cada momento.
3. La Responsabilidad Radical
Cada decisión que tomamos no solo nos define a nosotros mismos, sino que también implica una elección sobre lo que consideramos valioso para la humanidad en general. Con cada acto, estamos afirmando un modelo de ser humano.
Por ejemplo, si una persona desea ser rica, debe elegir entre caminos como el emprendimiento o la delincuencia; ambas elecciones definen su ser y su proyecto.
Además, cada individuo está obligado a construir su vida futura como un proyecto coherente. Sartre enfatiza la carga de esta libertad:
«Somos responsables de lo que hacemos con lo que el mundo ha hecho de nosotros».
Y concluye con la implicación ética de su premisa:
«Pero si verdaderamente la existencia precede a la esencia, el hombre es responsable de lo que es».