Fundamentos de la Filosofía Moderna: El Pensamiento de Hume y Kant

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Hume: El Principio de Causalidad y la Crítica a la Metafísica

El conocimiento humano se reduce a la experiencia sensible y lo que afirma es contingente y particular. Por ello, esta experiencia puede referirse al pasado y al presente, pero nunca al futuro, ya que no podemos tener experiencia de un hecho que a día de hoy no ha sucedido.

Según Hume, pese a que hayamos observado en el pasado una contigüidad espaciotemporal entre un hecho y otro (como el fuego y la ebullición del agua, o el choque de una bola y el movimiento de la siguiente), esto no nos da la certeza de que entre ambos exista una conexión necesaria.

La Creación de la Relación Causal

La relación causal surge como una creencia basada en el hábito generado por la repetición de las costumbres y en la tendencia a creer que la naturaleza se mantiene constante y el futuro se parecerá al pasado. Pero esta creencia en la uniformidad de la naturaleza no es una certeza, sino más bien una probabilidad bastante alta.

Crítica a los Pilares de la Metafísica

Con esto, Hume hace una severa crítica a la metafísica, haciendo que sus tres pilares fundamentales se vengan abajo:

  • El Mundo: Se cree compuesto de sustancias, pero cualquier objeto es una creación de nuestra imaginación que asocia todo lo que percibimos.
  • El Yo: Se trata también de un desconocido, ya que es simplemente un flujo de impresiones que han pasado por nuestra mente.
  • Dios: Hume afirma que no podemos establecer una conexión entre el mundo y Dios, ya que de los efectos no podemos remontarnos a las causas sin experiencia previa.

Kant: Razón Teórica y Razón Práctica

Kant apuesta por la Ilustración, que se define como la salida del hombre de su incapacidad de pensar por sí mismo y servirse de su entendimiento sin la guía de otro. La razón es capaz de analizar y resolver los problemas humanos, pero para lograrlo es necesario dirigir su uso y establecer una crítica de la razón.

Esta crítica se divide en tres etapas que representan diferentes usos de la razón: teórico, práctico y emancipatorio.

La Razón Pura y el Problema del Conocimiento

La razón pura plantea el problema del conocimiento. Mientras los racionalistas situaron el origen y la certeza del conocimiento en lo lógico, claro y evidente, para los empiristas solo hay certeza de lo que podemos percibir a través de los sentidos, considerando que la razón solo conecta ideas.

Kant cree que la razón tiene que erigirse en tribunal de sí misma; por ello, pretende el análisis de la capacidad judicativa de la razón. Para Kant, las matemáticas y la física son ciencias objetivas; en cambio, la metafísica no lo es, ya que va más allá de toda experiencia posible. La razón teórica se basa en estudiar las condiciones de posibilidad de la experiencia en general.

La Razón Práctica y la Ética del Deber

La razón práctica exige una base racional y universal para la ética. No se trata de conocer al sujeto, sino de crearlo, de hacer que la realidad se adecue a la exigencia del deber. La ética kantiana se caracteriza por ser:

  • Racional
  • Formal
  • Autónoma
  • Universal
  • Categórica

Kant parte de presuponer la realidad y afirma que el hombre es un ser natural que posee razón práctica. Este tipo de razón exige obrar por deber, pero debemos diferenciar entre obrar por deber y obrar conforme al deber. Además de todo esto, Kant complementa su ética con un segundo imperativo categórico: "Obra tomando al hombre siempre como un fin y nunca solo como un medio".

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