Fundamentos de Geología y la Formación Planetaria: De la Acreción a la Hipótesis del Gran Impacto
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Geología: Fundamentos, Especialidades y Cronología Terrestre
La Geología es la ciencia encargada de ordenar en el tiempo los acontecimientos que componen la historia de la Tierra y de asignarles una edad precisa. Esta disciplina fundamental se ramifica en diversas especialidades:
- Mineralogía: Se enfoca en la localización de fuentes de energía, rocas y recursos minerales para usos muy diversos.
- Paleontología: Investiga el origen de la vida y su evolución, reconstruyendo los ecosistemas del pasado.
- Geoplanetología: Estudia el origen y la evolución de otros cuerpos planetarios.
- Ingeniería Geológica: Aplica principios geológicos al diseño, construcción y obras públicas.
- Geología Estructural: Se centra en el origen, las formas y la evolución del relieve terrestre.
- Geología Ambiental: Trabaja en la prevención de los riesgos naturales, la ordenación del territorio y las evaluaciones de impacto ambiental.
Formación y Composición del Sistema Solar
Planetas Rocosos (Terrestres)
En la región más próxima al Sol, la formación de condrulos fue seguida por un rápido proceso de acreción, que originó cuerpos rocosos cada vez mayores. A medida que aumentaban de volumen, también lo hacía su fuerza de atracción gravitatoria y, por tanto, su velocidad de escape. El resultado fue que, tras cada colisión, los materiales permanecían unidos al planeta.
Se estima que, en aproximadamente 30 millones de años (Ma), la Tierra ya estaba formada. La composición de la Tierra refleja la de los meteoritos que chocaron para formarla (principalmente condritas carbonáceas). Estos choques elevaron la temperatura y originaron vastos océanos de magma.
Planetas Gaseosos (Gigantes)
En las órbitas externas del sistema, los materiales más densos y de naturaleza rocosa se recubrieron de elementos volátiles, dando lugar a planetas gigantes de baja densidad. El gran tamaño alcanzado por estos cuerpos generó fuertes atracciones gravitatorias. Sus intensas mareas impidieron que se constituyera un planeta en lo que hoy se conoce como el Cinturón de Asteroides. Estos planetas poseen un núcleo rocoso y metálico.
El Origen de la Luna: La Hipótesis del Gran Impacto
La formación de la Luna se explica mediante la Hipótesis del Gran Impacto. Un planeta más pequeño que la Tierra, denominado Theia, chocó con ella cuando el manto y el núcleo ya estaban diferenciados en ambos astros.
Este impacto generó temperaturas extremas (cercanas a los 4000 K). El cuerpo impactante produjo suficiente material para alimentar un disco de fragmentos rocosos que se reagruparon, formando la Luna. El calor residual de los impactos engrosó la Luna y dio lugar a un océano de magma que, al enfriarse, formó la corteza lunar, compuesta principalmente por anortosita.