Fundamentos del Hecho Cultural y el Relativismo en la Sociedad Moderna
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El Hecho Cultural
El hecho cultural no es un hecho aislado, sino que se constituye dentro de un modelo social determinado. Una sociedad se caracteriza, entre otras cosas, por un hecho cultural parecido que establece diferencias con respecto a otras sociedades.
La cultura y la sociedad se retroalimentan en el sentido de que no es posible una cultura sin sociedad, ni una sociedad sin cultura. El ser humano es un ser que necesita vivir en sociedad, ya que por sí solo no podría subsistir. No existe una cultura única por el mismo motivo por el que cada ser humano es distinto de otro y cada sociedad se vertebra desde distintos modos de vida y creencias. La cultura es relativa a un espacio y un tiempo concreto.
Diversidad y Homogeneización
La total homogeneización de la cultura no parece un hecho posible, entre otros motivos, porque la cultura está unida a un espacio y tiempo concreto. La apuesta por el hecho diferencial tiene el elemento positivo de preservar lo propio de la cultura como tal, su pluralidad y diversidad.
En las sociedades modernas, por la inmigración, se está produciendo un hecho nuevo social: la coexistencia de culturas heterogéneas en unos espacios geográficos reducidos.
Las mezclas culturales son un hecho positivo que muestra el carácter rico y la apertura del ser humano. Pero hay cuestiones emergentes relacionadas con la diversidad cultural que necesitan una reflexión filosófica urgente.
Manifestaciones de la Cultura
La cultura se expresa mediante el lenguaje, tanto oral como escrito, pero también por medio de música, juegos, etc. La cultura también se manifiesta simbólicamente. La cultura es tradición porque se transmite de unos a otros dentro de la sociedad; también implica un proceso educativo y de aprendizaje.
El Relativismo Cultural
La tesis básica del relativismo cultural es que todas las culturas tienen el mismo valor y que, por tanto, ninguna cultura puede ser juzgada por ninguna otra ni por ningún factor a priori que pudiéramos denominar un universal cultural. Todas las culturas tienen un valor positivo y no hay nada que objetar sobre ellas.
El relativismo cultural radical conduce a la supresión de todo criterio ético en el plano social y personal y a un nihilismo en el plano psicológico. Un caso de esa constante cultural es la prohibición del incesto, explicitada por Claude Lévi-Strauss.