Fundamentos de la Literatura Renacentista y Mística Española

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La Cultura Renacentista y el Humanismo

La cultura renacentista refleja la asimilación del humanismo, que concibe al ser humano como eje del universo. De ahí derivan todos los rasgos que la definen: se admira la cultura clásica grecolatina (mitología, amor por la naturaleza y la belleza, etc.), se confía en el pensamiento racional y se defiende una nueva espiritualidad basada en la experiencia individual.

Los humanistas más influyentes en la cultura española fueron Erasmo de Rotterdam (en la esfera religiosa y literaria) y Baltasar de Castiglione (en la social). La influencia de Erasmo fue intensa en toda Europa y en la corte de Carlos I. El modelo de conducta social renacentista se encuentra expuesto en el libro El Cortesano.

La Mística de San Juan de la Cruz

La palabra noche, según explica Juan de la Cruz, es un símbolo del duro y largo camino que el alma debe recorrer antes de que llegue la luz. Es lo que se llama vía purgativa. La vía iluminativa se alcanza cuando el alma, tras pasar las difíciles noches, comienza a vislumbrar la divinidad; tras ella, el místico entra en la vía unitiva, donde se funde con la divinidad. La unión se expresa habitualmente con la imagen de una llama o como un abandono en el Otro.

Cervantes y la Locura de Don Quijote

Don Quijote se vuelve loco por la lectura de las novelas de caballería; o sea, esa actividad le ocasiona una privación del juicio o del uso de la razón.

Glosario de Términos y Conceptos Literarios

  • Bruñir: Sacar lustre o brillo a un metal, una piedra, etc.
  • Desdén: Indiferencia y despego que denotan menosprecio.
  • Lozano: Dicho de una persona: De aspecto saludable.
  • Bergantín: Buque de dos palos y vela cuadrada o redonda.
  • Confín: Último término a que alcanza la vista.
  • Rielar: Vibrar, temblar.
  • Bonanza: Tiempo tranquilo o sereno en el mar.
  • Despecho: desesperación.
  • Pendón: Insignia militar que consistía en una bandera más larga que ancha y que se usaba para distinguir los regimientos, batallones, etc.
  • Virar: Cambiar de rumbo o de bordada, pasando de una amura a otra, de modo que el viento que daba al buque por un costado le dé por el opuesto.
  • Yugo: Cada uno de los talones curvos horizontales que se endientan en el codaste y forman la popa del barco.
  • Aquilón: Viento procedente del norte.
  • Estrépito: Ruido considerable.
  • Bramido: Ruido grande producido por la fuerte agitación del aire, del mar, etc.
  • Arrullar: Adormecer.
  • Carpe diem: Exhortación a aprovechar el presente ante la constancia de la fugacidad del tiempo.
  • Soberbio: Alto, fuerte o excesivo en las cosas inanimadas.
  • Jaspe: Piedra silícea de grano fino, textura homogénea, opaca y de colores variados.

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