Fundamentos de la Metafísica: De las Causas Aristotélicas a la Crítica de Kant y Carnap

Clasificado en Filosofía y ética

Escrito el en español con un tamaño de 4,45 KB

La Metafísica en Aristóteles: Las Cuatro Causas y la Potencia

Causa Material

Es la materia, el substrato, la condición pasiva, pero necesaria, que recibe la forma y se mantiene a través del cambio. Significa potencia, posibilidad de llegar a ser, algo no realizado y, por tanto, imperfecto.

Ejemplo: La causa material del libro es el papel, la tinta y los diversos elementos que lo construyen materialmente.

Causa Eficiente

Es el motor o estímulo que desencadena el proceso de desarrollo. Es el principio de donde proviene el movimiento. Es la forma que se encuentra en quien produce un ente o en quien opera una transformación del mismo. Mientras la causa final marca la meta, la causa eficiente opera desde atrás, haciendo posible la cosa.

Ejemplo: La causa eficiente es la reunión del escritor, el editor y el impresor que tienen la idea del libro y lo hacen posible, lo producen.

La metafísica no se agota con Aristóteles, aunque él la construya como filosofía primera. Sigue un curso de profundización y respuestas a lo largo de la historia de la filosofía.

Potencia Activa y Pasiva

Potencia Activa

Es la capacidad, poder o facultad para ejercer una transformación sobre algo o de producir algo. En nuestra forma de hablar se encuentra presente este modo de entender la potencia, como cuando decimos que tenemos un coche muy potente o que tenemos una amiga con una imaginación muy poderosa. Aristóteles también utiliza esta noción en psicología, por ejemplo, defendiendo las facultades como las potencias activas del alma.

Potencia Pasiva

Es la capacidad o aptitud para llegar a ser otra cosa, para adquirir una determinación o forma. De nuevo, en nuestro lenguaje se encuentran ejemplos de esta forma de entender el concepto, como cuando decimos que el hijo de nuestro vecino tiene futuro como futbolista y en potencia es un buen jugador.

En este segundo sentido, la potencia se contrapone al acto. Así, dice Aristóteles:

  • La semilla en potencia es árbol y en acto es semilla.
  • El niño en potencia es hombre y en acto es niño.

Ejemplo de desarrollo potencial: Semilla, planta, árbol, tronco, mesa.

El Pensamiento Kantiano sobre la Metafísica

Para Kant, la metafísica es el terreno donde se traban los combates sin fin de la razón. En esa misma línea crítica, el filósofo alemán Martin Heidegger reaccionó contra la metafísica al considerarla una doctrina de olvido del ser, paradójicamente su objeto principal de reflexión desde Aristóteles y Platón.

Para Kant, la metafísica no puede pretender levantarse como conocimiento científico, porque trabaja con objetos que no se dejan conocer por la experiencia. Por lo tanto, quienes piensan lo contrario solo están aún especulando. No se pueden hacer concordar objetos con los cuales no se tiene experiencia con aquellos que sí la tienen.

El Pensamiento de Carnap y la Crítica a la Metafísica

Rudolf Carnap ha sido uno de los grandes filósofos, aunque sus planteamientos son discutibles, al menos una parte de ellos. Carnap afirma que la metafísica es la expresión de una actitud emotiva ante la vida, convencido de que no todo se puede someter al análisis lógico.

Refutación al Verificacionismo de Carnap

Los sentimientos forman parte de nuestro pensar. La contraposición entre lo racional y lo emocional no es siempre algo claro y diáfano. También existen las paradojas lógicas.

No estamos de acuerdo con el rechazo de la metafísica por parte de Carnap. El método de verificación usado por Carnap no lo justifica todo en el campo del sentido y la significación. No cabe duda de que la experiencia posee un gran valor en la filosofía de la ciencia y, en general, en la epistemología, pero no es algo que lo abarque absolutamente todo.

Los juegos de lenguaje no están sometidos a condiciones de verificación empírica estricta y absoluta. Se puede analizar el sentido de las proposiciones desde muy diferentes planteamientos interpretativos, algo que saben perfectamente numerosos filósofos del lenguaje y también los lingüistas. En efecto, el hecho de conectar conceptos y pensamientos es una labor esencialmente metafísica o filosófica y no todo depende de conexiones lógicas absolutamente rigurosas e inmodificables.

Entradas relacionadas: