Fundamentos del Método Cartesiano: Razón, Duda y la Primera Certeza de Descartes
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El Origen y la Necesidad del Método Cartesiano
Descartes explica en su obra Discurso del método la necesidad de establecer un método sólido sobre el que construir su filosofía.
Es necesario que la filosofía se asiente sobre pilares sólidos, lo cual consiste en encontrar un método seguro para alcanzar el conocimiento.
Descartes tomó referencias del método de Resolución-Composición (Método Hipotético-Deductivo) de la escuela de Padua en el Siglo XIV.
Para alcanzar la verdad de las cosas mediante la razón, es indispensable contar con un método riguroso.
El Camino Intelectual hacia el Método
El método cartesiano se describe en Discurso del método a través de tres momentos clave en su desarrollo intelectual:
- Inicio: El conocimiento serio de las materias que se estudiaban. Como estas materias lo llenaban de dudas, abandonó su estudio.
- Después: Estudió el “libro del mundo” (la realidad de lo que le rodeaba). Se dio cuenta de las limitaciones de la metafísica. Aquella cultura escolástica le resultó estéril, concluyendo que había que construirlo todo desde la razón.
- Final: Se decidió a estudiar en sí mismo. Pensaba que la verdad se encuentra en la razón y en los pensamientos de uno mismo. Dejó claro que hay un único método, argumentando que la razón es solo una, al igual que la ciencia.
Modos Fundamentales del Conocimiento
El objetivo del método es aumentar el conocimiento y disminuir el error, es decir, acceder a nuevas verdades. Para lograrlo, Descartes construyó el método sobre la base de la razón.
Afirma que hay dos modos fundamentales de conocimiento:
- Intuición: Consiste en captar verdades simples que nacen de la propia razón. Es un instinto natural.
- Deducción: Es el proceso mental en el que se conectan las intuiciones simples y por el que se accede a lo complejo.
Las Cuatro Reglas del Método Cartesiano
Las reglas deben ser sencillas y fáciles para que todo el mundo las pueda entender y practicar. En el Discurso del método, Descartes consideró cuatro reglas fundamentales:
- Regla de la Evidencia, Claridad y Distinción: No aceptar como verdadero lo que no sea evidente. Los axiomas de la ciencia son verdades evidentes y constituyen el punto de partida para la posterior deducción.
- Regla del Análisis: Consiste en dividir cada una de las dificultades en tantas partes como sea posible, para su mejor resolución.
- Regla del Orden y la Síntesis: Proceder ordenadamente, yendo de lo simple a lo complejo a través de la deducción.
- Regla de la Enumeración y la Revisión: Propone enumeraciones y revisiones tan generales que permitan tener la seguridad de no haber omitido nada. Mediante la revisión se controla todo el proceso.
La Primera Certeza: Cogito, Ergo Sum
Descartes necesitaba encontrar una verdad indudable: la de su propia existencia como sujeto que piensa y que duda. A pesar de todos los motivos para dudar, él existe, puesto que duda: «Pienso, luego existo».
Descartes explica que si duda de algo es porque piensa, y en el acto de pensar ya está implícita la propia existencia. Este principio supera la duda metódica.
La verdad «Pienso, luego existo» es el primer principio de la filosofía cartesiana, su primera certeza, a partir del cual se construyen el resto de conocimientos. Es, por lo tanto, la norma para analizar un juicio, decidiendo si es verdadero o falso.