Fundamentos del Pensamiento Kantiano: Razón, Ética y el Giro Copernicano
Clasificado en Filosofía y ética
Escrito el en
español con un tamaño de 3,56 KB
El Criticismo de Kant: Las Tres Preguntas Fundamentales de la Razón
Según Immanuel Kant, la filosofía es la actividad especulativa que está encaminada a responder a tres preguntas básicas que corresponden a distintos usos de la razón:
- ¿Qué puedo conocer? (Uso teórico o especulativo)
- ¿Qué debo hacer? (Uso práctico)
- ¿Qué me cabe esperar? (Uso teleológico o religioso)
El Uso Práctico de la Razón y la Ética Universal
En su uso práctico, la razón ha de determinar los principios que rigen nuestros comportamientos y roles, especialmente aquellas acciones en las que interviene la libertad. Este uso responde a la segunda pregunta, ¿Qué debo hacer?, la cual Kant desarrolla en su obra fundamental, la Crítica de la Razón Práctica.
Kant se caracterizó por la búsqueda de una ética o principios que poseyeran el carácter de universalidad propio de la ciencia. Para la consecución de dichos principios, Kant separó las éticas en dos categorías principales:
- Éticas Empíricas: Basadas en la experiencia y las consecuencias.
- Éticas Formales: Basadas en la forma del deber (el imperativo categórico).
Este nuevo planteamiento acerca de la ética, centrado en la autonomía y la universalidad, es lo que consolida a Kant como el padre de la filosofía moderna.
Uso Público y Uso Privado de la Razón
A continuación, se aborda la distinción kantiana entre los usos de la razón en el ámbito social y político, un tema crucial para la Ilustración:
Definición y Explicación
El uso público de la razón sería la discusión pública y libre de todos los temas que sea necesario por parte de personas que cuentan con una formación previa. Esto debe implicar siempre una libertad absoluta para expresar opiniones y críticas ante el "foro mundial de lectores".
(Nota: El texto original solo proporciona la definición del uso público de la razón, aunque el encabezado solicitaba la definición de ambos).
El Giro Copernicano de Kant en la Teoría del Conocimiento
¿Sujeto u Objeto? La Inversión del Proceso Cognitivo
La pregunta fundamental en la teoría del conocimiento es: ¿Quién debe adaptarse a quién? ¿El objeto del conocimiento al sujeto, o el sujeto al objeto?
Para Kant, la respuesta es que el objeto debe adaptarse a las estructuras de conocimiento del sujeto, y no al revés, como habían mantenido hasta entonces tanto empiristas como racionalistas.
Hasta ese momento, se pensaba que conocer era una actividad en la que el sujeto se adaptaba al objeto. Esto significa que generalmente consideramos que el objeto posee unas cualidades que le pertenecen a él y que, para conocerlo, nosotros debemos adaptarnos a él, aprehendiéndolo a través de nuestros sentidos.
Kant invierte esta concepción y postula que es el objeto el que debe adaptarse a nuestras estructuras cognoscitivas (las formas a priori de la sensibilidad y las categorías del entendimiento).
Justificación del Giro Copernicano
Este cambio de orientación es lo que se conoce como el Giro Copernicano. Al igual que Copérnico invirtió la relación Tierra-Sol (poniendo al Sol en el centro), Kant invierte la relación Sujeto-Objeto, colocando al sujeto cognoscente en el centro del proceso de conocimiento, permitiendo así la posibilidad de un conocimiento universal y necesario.