Fundamentos de la Retórica Clásica: Cánones, Persuasión y el Ideal Ético del Orador (Quintiliano)

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Cánones o Fases de la Retórica Clásica

Si el fin último de la retórica es persuadir, en el sentido de convencer, resulta fundamental organizar metódicamente cómo se va a conseguir este objetivo. Los cánones clásicos establecen las siguientes fases:

  • INVENTIO: Es la «tormenta de ideas», el concepto fundamental que sugiere las ideas que pueden desarrollarse en el discurso.
  • DISPOSITIO: Es el momento en el que se estructuran y ordenan las ideas de manera coherente.
  • ELOCUTIO: Destaca la importancia de los *registros lingüísticos* y el control del lenguaje. Implica el uso de figuras retóricas como metáforas y aliteraciones. La *Elocutio* define cómo controlamos nuestro lenguaje.
  • MEMORIA: Existe una memoria *natural* que todos poseemos. Sin embargo, en retórica, la memoria adquiere un sentido más profundo e implica una *técnica* (memoria artificial). Se emplea la asociación con lugares, conocida como el método de los *loci*. La artificialidad es compatible con la filosofía platónica, donde prevalece la idea de *Kosmos* (orden).
  • ACTIO - PRONUNCIATIO: Participan dos elementos esenciales del habla humana: la *voz* y el *gesto*. El gesto se entiende en un sentido amplio: movimientos físicos, microexpresiones faciales, vestimenta y movimiento corporal. Todas las dimensiones de la expresión física constituyen la *Actio* o *Pronunciatio*. Quintiliano subraya la importancia de la voz en varios capítulos.

La Dimensión Emocional en la Retórica Romana

Los romanos eran conscientes de que la emoción es una dimensión natural de la persona, constituyendo el *perfectus homo* (el hombre perfecto). Las emociones son admisibles y colaboran en la configuración de ese personaje admirable. Para ellos, la estricta distinción entre razón y emoción no existía en el contexto de la oratoria.

El Ideal del Orador: Vir Bonus Dicendi Peritus

Quintiliano, en el Libro XII de su obra, introduce esta frase definitiva, que subraya que el ejercicio de la palabra pública posee funciones tanto sociales como éticas. Los romanos, influenciados por el estoicismo práctico, veían en esta máxima una oración copulativa que define al orador ideal:

  • VIR: Masculinidad entendida como fuerza o vigor (*homo*). Se utiliza con la intención de denotar la capacidad de *convicción* y la validez de los discursos.
  • PERITUS: Nominativo que significa «experto» o «el que sabe algo». Su presencia en la estructura marca que la frase es una oración copulativa, permitiendo que el orden de los términos sea intercambiable.
  • TRADUCCIÓN: «El experto en hablar debe ser un hombre bueno». Esto implica que no solo la habilidad técnica es suficiente, sino que la bondad ética es una predisposición necesaria para ser un buen orador.

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