Fundamentos del Texto Científico-Técnico: Claridad, Objetividad y Precisión
Introducción al Texto Científico-Técnico
El texto científico-técnico tiene como finalidad transmitir conocimientos objetivos, verificados y contrastados para que el receptor amplíe sus saberes en cualquier rama de la ciencia y de la tecnología.
El lenguaje debe adaptarse a las posibilidades de comprensión del receptor, manteniendo siempre una exposición clara, precisa y objetiva.
Características Fundamentales
Las características principales de los textos científico-técnicos son:
- Uso de lenguaje denotativo, lo que garantiza la objetividad.
- Empleo de terminología, métodos de investigación y clasificaciones comunes, asegurando la universalidad.
- Predominio de la función referencial, aunque también se utiliza la apelativa (en textos instructivos) y la metalingüística (para definiciones o aclaraciones de conceptos).
- Léxico específico y preciso con significado denotativo y unívoco (tecnicismos).
- Uso de símbolos, fórmulas, dibujos o gráficos, complementando el código lingüístico.
Clasificación de los Textos Científico-Técnicos
Los textos científico-técnicos se clasifican según dos criterios principales:
- Según la intención del emisor: textos de investigación, instructivos o didácticos.
- Según los conocimientos del receptor: textos especializados y divulgativos.
Rasgos Lingüísticos
Los rasgos lingüísticos inherentes al texto científico-técnico se orientan hacia la claridad, la objetividad y la precisión. Se emplea la lengua estándar en un nivel culto y un registro formal, siempre adecuado a la situación comunicativa y a los conocimientos del receptor.
Léxico y Terminología
El léxico empleado es monosémico y unívoco. Este carácter denotativo, fundamental para la objetividad, se manifiesta en los siguientes rasgos:
- Uso de tecnicismos o terminología específica, que pueden clasificarse:
- Según su origen: cultismos, arabismos, préstamos, entre otros.
- Según su formación: palabras compuestas, derivadas, parasintéticas, siglas, acrónimos, sinónimos, etc.
- Uso de repeticiones (recurrencia léxica) para reforzar conceptos.
- Empleo ocasional de recursos literarios como metáforas (que ayudan a simplificar definiciones) y personificaciones, siempre con fines didácticos o explicativos.
Morfología y Sintaxis
Desde el punto de vista morfológico y sintáctico, el texto científico-técnico se caracteriza por:
- Abundancia de modificadores.
- Formas verbales condicionadas por el carácter impersonal y objetivo, con predominio de la tercera persona o de la primera persona del plural para implicar al receptor.
- Preferencia por el modo indicativo (que denota objetividad) y el presente atemporal con valor universal.
- Uso del condicional para expresar hipótesis.
- Frecuente empleo de la voz pasiva (pura o refleja).
- Abundancia de oraciones enunciativas. No obstante, también pueden aparecer:
- Exhortativas, en textos instructivos.
- Dubitativas, para expresar probabilidad o hipótesis.
- Interrogativas, especialmente en tesis o planteamientos que buscan la reflexión.
Rasgos Textuales
Los rasgos textuales se enfocan en la necesidad de una claridad expositiva y en una estructuración que garantice la coherencia y cohesión del texto. Las diversas estructuras deben considerar la intención del emisor, el tipo de texto y el tipo de receptor. Así, pueden ser:
- Lineales: Presentación, desarrollo y conclusión.
- Deductivas: Parten de una tesis para luego presentar ejemplos y explicaciones.
- Inductivas: Inician con casos concretos para llegar a una tesis o conclusión general.
En textos didácticos, es común la inclusión de descripciones e instrucciones técnicas.
Mecanismos de Cohesión
Entre los mecanismos textuales que contribuyen a la cohesión y claridad, destacan:
- El uso de construcciones de carácter explicativo (como oraciones de relativo, incisos, definiciones, entre otros) que aclaran conceptos o ideas.
- El empleo de deícticos.
- La utilización de marcadores discursivos que cohesionan las ideas del texto.
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