Fundamentos de la Valoración de Costes y su Clasificación en la Producción
Clasificado en Economía
Escrito el en
español con un tamaño de 2,64 KB
Valoración de Costes en la Producción Empresarial
La correcta valoración de los costes es fundamental para la gestión eficiente de cualquier proceso productivo. A continuación, se detallan los componentes clave y su metodología de cálculo.
1. Cálculo de Costes Productivos
Para determinar el coste total de producción, se consideran los siguientes elementos:
- Coste Total de Aprovisionamientos: 4.000 kilos x 5 €/kg = 20.000 €.
- Coste Total de Pintura: 27.000 €. (En este caso, el coste del producto se proporciona directamente).
- Coste Total de Mano de Obra: 60 €/h x 40 h = 24.000 €.
- Coste Total de Maquinaria: 30.000 €.
- Depreciación de Maquinaria (Amortización): 30.000 € / 10 años = 3.000 €. (La cifra anual del coste del producto será la parte consumida de la inversión, que en este caso corresponde al importe de la amortización de 3.000 €).
2. Unidades Físicas y Monetarias en la Medición de Costes
Las medidas del consumo se realizan a través de las unidades físicas de los distintos factores productivos utilizados en el proceso, tales como litros, kilos, horas, metros cuadrados, metros cúbicos, entre otros. La valoración de estas unidades se expresa en unidades monetarias, que pueden ser euros, dólares, libras, yenes o cualquier otra moneda oficial de cambio.
Ejemplos de Unidades de Medida:
- Aprovisionamientos (Arcillas, etc.):
- Unidad Física: Kilos
- Unidad Monetaria: Euro
- Pinturas Cerámicas:
- Unidad Física: Kilos
- Unidad Monetaria: Euro
- Coste de Mano de Obra (Salarios de Trabajadores):
- Unidad Física: Horas de trabajo
- Unidad Monetaria: Euro
3. Costes No Asignables al Producto
En este contexto, los costes no asignables directamente al producto son los tributos. Por ejemplo, el Impuesto sobre Sociedades no es un coste directo imputable al producto, ya que corresponde a costes generales asociados a la empresa.
En el caso de la maquinaria, podría suscitar dudas, pero efectivamente se trata de un coste asignable al producto, aunque diferido en el tiempo. El resto de los aprovisionamientos, como los distintos tipos de arcillas para conseguir la pasta de cerámica, las pinturas y las horas de dedicación al proceso productivo, son costes directos del producto.