La Generación del 98: Estilo, Temas y la Ruptura con el Realismo

Clasificado en Lengua y literatura

Escrito el en español con un tamaño de 3,76 KB

La Generación del 98: Contexto y Características

A finales del siglo XIX, los escritores españoles se sumaron al movimiento Modernista, caracterizado por el rechazo a la realidad cotidiana y la búsqueda de una profunda renovación del lenguaje literario.

Fue Azorín quien acuñó el término Generación del 98 para referirse a un grupo de intelectuales clave (entre ellos Unamuno, Baroja, Maeztu y Valle-Inclán). Estos autores, unidos por la amistad y las tertulias en cafés, compartieron actos comunes y una profunda preocupación por el Desastre del 98.

Su reacción literaria implicó una ruptura con el lenguaje realista del siglo XIX, impulsando una significativa renovación de la lengua literaria española.

Azorín: Maestro del Ensayo y la Renovación Estilística

Como miembro destacado de la Generación del 98, Azorín (seudónimo de José Martínez Ruiz) cultivó extensamente el ensayo. Obras como Castilla (1912) abordan los temas centrales que inquietaban a los intelectuales de finales de siglo, especialmente el tema de España y la obsesión por el paso del tiempo.

Estilo Narrativo

En sus novelas, como Antonio Azorín (1903), el autor busca superar las limitaciones del Realismo. Su estilo se caracteriza por:

  • Descripciones poéticas.
  • Un lenguaje sencillo, claro y preciso.
  • Uso de oraciones breves.
  • Un vocabulario muy variado, fruto de su interés por la precisión léxica.

Miguel de Unamuno: El Conflicto Existencial y la Novela

Unamuno, figura central de la Generación del 98, desarrolló su obra entre el ensayo y la novela, siempre marcada por una profunda literaturización de su propia vida.

Su producción está intrínsecamente ligada a sus crisis religiosas y existenciales, que lo llevaron a la pérdida de la fe. Sus novelas se distancian del Realismo tradicional, destacando por el incremento de los diálogos, lo que generó críticas entre muchos de sus contemporáneos.

Obras Clave

Niebla (1914)
Utiliza con frecuencia el monólogo interior y explora la metaficción, planteando la compleja relación del protagonista con el propio autor.
San Manuel Bueno, mártir (1933)
Una novela cargada de simbolismos que aborda el drama de un cura párroco que ha perdido la fe, a pesar de lo cual continúa ejerciendo el sacerdocio.

Pío Baroja: El Pesimismo y la Novela Abierta

Pío Baroja, otro pilar de la Generación del 98, se caracterizó por ser un individuo solitario y profundamente pesimista, un desengañado de la vida. Su visión del mundo estaba marcada por la creencia en la selección de la especie y la ley de la fuerza.

Teoría y Estilo Narrativo

Baroja manifestó siempre su desdén por las técnicas narrativas rígidas. Sostenía que la habilidad para ser escritor es innata, no aprendida, y que el autor debe copiar directamente de la realidad, sin necesidad de planificar.

Su estilo es:

  • Ameno y sencillo.
  • Preciso en la descripción de personajes (solo los datos justos).

Temas y Personajes Barojianos

Baroja sobresale como maestro en la creación de ambientes, de los que selecciona algún elemento caracterizador, y en el retrato de tipos diversos. En su obra destacan dos arquetipos principales:

  1. El Crítico: Personaje que observa y analiza la realidad desde una perspectiva pesimista y escéptica.
  2. El Aventurero: Individuo que busca acción y escape de la mediocridad.

Entradas relacionadas: