Geografía Agraria de España: Propiedad, Explotación y Usos del Suelo
La configuración del paisaje agrario español está profundamente influida por la estructura de la propiedad y los usos del suelo. A continuación, exploraremos estos elementos clave.
Usos del Suelo y Tipos de Propiedad
En la gran propiedad son habituales los usos extensivos, con bajos rendimientos por hectárea, pero con inversiones de trabajo y capital escasas, lo que los hace rentables. En cambio, la pequeña propiedad se asocia a usos más intensivos del suelo para poder subsistir con poca tierra, pero mayores rendimientos.
En general, podemos observar la siguiente distribución en España en lo que a usos del suelo se refiere:
- Todas las regiones del norte, las principales cadenas montañosas y el oeste de la meseta están dominadas por usos forestales, prados y pastos, con una escasa proporción de tierras labradas.
- Las grandes llanuras interiores (Duero, Tajo-Guadiana, Ebro y Guadalquivir), junto a otras litorales de menor dimensión, han sido roturadas a lo largo de la historia y están ocupadas casi en su totalidad por tierras de cultivo, con pocos bosques y pastos.
- En Canarias y algunas áreas de especial dificultad para su ocupación, predominan las tierras baldías o eriales.
La Estructura Agraria
Tanto los tipos de cultivo como su nivel de tecnificación y el propio paisaje están influidos por la estructura agraria, que incluye cuestiones como el reparto de la propiedad de la tierra, las características de las explotaciones agrarias o el régimen de tenencia. Veámoslo.
La Propiedad de la Tierra
La propiedad de la tierra es una unidad jurídica cuyas tierras pertenecen al mismo dueño. Puede presentarse en dos formas principales:
- Latifundio: De gran tamaño, generalmente cultivado por jornaleros de escasa cualificación y explotado de modo extensivo. Abunda en la mitad sur peninsular.
- Minifundio: De pequeña dimensión, resultado de sucesivas fragmentaciones por herencias. Predomina en el norte, en el litoral mediterráneo y en las islas.
Características de las Explotaciones Agrarias
La explotación agraria es una unidad económica que agrupa a todas las parcelas trabajadas por un mismo agricultor o ganadero, junto a las instalaciones complementarias (granjas, almacenes, silos, etc.), aunque no todas las tierras sean de su propiedad y estén dispersas.
En España, en 1962, había 2,9 millones de explotaciones, mientras que actualmente hay 1 millón. Aparte de las tierras abandonadas por la emigración, la reducción se debe a un proceso de concentración (mediante ventas o arrendamientos), que ha elevado el tamaño medio de la explotación en nuestro país a 24,8 Ha. No obstante, aún conviven dos situaciones diferenciadas: más de la mitad de las explotaciones en España tienen menos de 5 Ha., y solo el 5% supera las 100 Ha.
Así, tenemos dos tipos principales de explotaciones:
- Explotaciones familiares: Pequeñas y poco rentables.
- Empresas agrarias: Modernas y rentables, lo que permite mantener los empleos.
Su distribución regional es la siguiente:
- Regiones dominadas por secano o dehesas: Explotaciones de gran tamaño (Castilla y León, Aragón, Castilla-La Mancha, Extremadura y Madrid).
- Regiones húmedas y de especialización ganadera, junto a los regadíos del litoral mediterráneo y las islas: Explotaciones pequeñas, menores de 12 Ha. en Galicia, País Vasco o Murcia, y más pequeñas aún en la Comunidad Valenciana y Canarias.
Régimen de Tenencia
El régimen de tenencia se refiere a la forma jurídica bajo la cual se explota la tierra. Los principales tipos son:
- Tenencia directa: Cuando la explotación es trabajada por el propietario, con o sin asalariados. Supone el 70% de las tierras cultivadas.
- Arrendamiento: Se explotan tierras ajenas a cambio del pago de una renta anual. Frecuente en tierras donde hubo mucha emigración en los años 60 y 70. Supone el 28% de las tierras cultivadas.
- Aparcería: Cuando se hace a cambio de un porcentaje de la cosecha obtenida, situación que tiende a desaparecer. Supone solo el 2%.