El Golpe de Estado de Miguel Primo de Rivera: Contexto y Manifiesto de 1923
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El Manifiesto de Miguel Primo de Rivera y el Golpe de Estado de 1923
Este texto es un fragmento del “Manifiesto al país y al ejército” de Miguel Primo de Rivera, publicado por el periódico La Época el 13 de septiembre de 1923, fecha del golpe de estado que llevó a cabo este militar. Miguel Primo de Rivera es el autor de este documento de carácter político, destinado a todos los españoles y, en especial, al ejército.
Contexto Histórico: El Fin de la Restauración
Respecto al contexto histórico, el texto hay que situarlo en el periodo final de la Restauración, un sistema político iniciado en 1876 que, tras sobrevivir al desastre colonial de 1898 y a las crisis de 1909 (Semana Trágica) y 1917 (triple crisis militar, política y social), sufría ya un grave proceso de descomposición política y social:
- Los partidos políticos dinásticos se encontraban divididos y enfrentados, lo que provocó la sucesión de hasta diez gobiernos distintos en pocos años.
- La oposición política (republicanos, nacionalismos y movimientos obreros) crecía y contaba cada vez con más apoyo popular.
- La Monarquía de Alfonso XIII seguía excluyendo a esa oposición y era incapaz de integrarla.
El Desastre de Annual y el Expediente Picasso
Tras el Desastre de Annual (1921), que causó más de 10.000 muertos, y después de una fuerte campaña política y periodística para investigar lo sucedido, el denominado expediente Picasso apuntaba a responsabilidades de los altos mandos militares e incluso del Rey en el desastre. En este contexto de crisis y desprestigio de las instituciones, Primo de Rivera da el golpe de Estado y publica este manifiesto para justificarlo ante la opinión pública y ante el ejército.
Crítica a los "Profesionales de la Política"
El autor critica a los políticos del sistema de la Restauración, a los que denomina despectivamente “profesionales de la política”, y a los que responsabiliza de los problemas de España que comenzaron con el Desastre del 98 y se han ido acentuando con las crisis de la Semana Trágica (1909), la crisis de 1917 y el Desastre de Annual. Según Primo de Rivera, estos problemas amenazan a España con un próximo fin trágico y deshonroso.
Llega a afirmar, sin explicar bien la idea, que hasta el mismo Rey se ha visto contaminado por la ineptitud de los políticos profesionales, “secuestrando hasta la voluntad real”.
El Sistema del Turno de Partidos y el Regeneracionismo
Hace una crítica al sistema del turno de partidos, ideado por Cánovas, en el que el Partido Liberal y el Conservador se turnaban en el poder de manera pactada, base del sistema de la Restauración. Esta crítica se refleja en la expresión: “se avienen fáciles y contentos al turno y al reparto, y entre ellos mismos designan la sucesión”.
Primo de Rivera parece hacer alusión a la crisis de este sistema en la expresión: “con frecuencia parecen pedir que gobiernen los que ellos dicen que no dejan gobernar”, señalando que los partidos del turno no llegan a acuerdos para gobernar. Esto sucede especialmente a partir de 1917, cuando estos dos partidos, divididos y sin fuerzas, son incapaces de desarrollar gobiernos estables y han de recurrir incluso a gobiernos de concentración. Con estas críticas, Primo de Rivera intenta conectar con las ideas regeneracionistas de autores como Joaquín Costa, quien años antes había criticado este sistema.
La Intervención Militar y el Carácter del Movimiento
En el último párrafo afirma que gobernarán ellos, aludiendo al ejército, u hombres civiles que sigan sus ideas. El documento termina con una expresión de marcado carácter machista: “este movimiento es de hombres: el que no sienta la masculinidad completamente caracterizada que espere en un rincón”.