La Hacienda Pública Española (1814-1845): Desafíos, Reformas y Crisis Fiscal

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Resumen

El texto analiza la situación de la Hacienda española entre 1814 y 1845, desde la restauración absolutista hasta la Primera Guerra Carlista. Recorre las reformas fiscales de Martín de Garay, Canga Argüelles y López Ballesteros, el déficit y la bancarrota parcial de 1828-1829, y las medidas de Mendizábal sobre la deuda. El estudiante comprenderá por qué el legado fiscal fue considerado desastroso.

Puntos clave

  • En 1814 la Hacienda estaba en situación crítica, con un déficit enorme y una deuda reconocida muy elevada.
  • Martín de Garay (1816) sustituyó las rentas provinciales y los equivalentes por una contribución general y estableció un derecho de puertas en los puertos habilitados.
  • Garay propuso un sistema mixto de contribuciones, pero su aplicación requería catastrar la riqueza de los contribuyentes.
  • Durante el Trienio Liberal (1820-1823), Canga Argüelles impulsó la contribución directa y los consumos, y el déficit se financió sobre todo con crédito exterior.
  • En 1828-1829 el Estado solo atendió los gastos presupuestados, lo que provocó una bancarrota parcial de notable magnitud.
  • Mendizábal redujo la deuda mediante la desamortización eclesiástica y operaciones de conversión de deuda, mientras la Guerra Carlista se financió con anticipos y del Banco de San Fernando.

Ponte a prueba

Al restaurarse el absolutismo en 1814, la situación de la Hacienda era crítica. Por un lado, el déficit alcanzaba proporciones gigantescas; por otro, la deuda reconocida por el Estado había aumentado considerablemente. La reforma tributaria y la reducción de la deuda constituyeron los temas hacendísticos que concitaron la atención de políticos y economistas entre 1814 y 1845.

Crisis Financiera y Necesidad de Reforma

Para resolver la profunda crisis de las finanzas públicas se hubiese precisado:

  1. Una profunda reforma del obsoleto sistema fiscal que eliminase los privilegios de la nobleza y del clero.
  2. Un crecimiento económico que posibilitase un incremento sustancial en las recaudaciones.

Después de la Guerra de la Independencia, la monarquía tenía un fuerte déficit fiscal y, además, disponía de muy poco margen para recurrir al crédito, dada la gran desconfianza de los inversores sobre su capacidad para amortizar la deuda.

La Reforma Fiscal de Martín de Garay (1816)

Martín de Garay, nombrado ministro de Hacienda en 1816, consiguió que se aprobase una auténtica reforma fiscal. Esta contenía dos importantes novedades:

  1. La sustitución de las rentas provinciales y de los equivalentes por una contribución general.
  2. El establecimiento de un derecho de puertas en los puertos habilitados para el comercio exterior.

Se trataba de un sistema mixto de contribuciones. El plan de Garay tenía una dificultad: el reparto local de la contribución directa requería que se catastrase la riqueza de los contribuyentes. Pese a la fuerte oposición, la reforma fiscal de Martín de Garay comenzó a aplicarse y empezaron a confeccionarse unos cuadernos generales de la riqueza de los pueblos. En 1820, los liberales heredaron un sistema fiscal cuestionado y que funcionaba de un modo bastante deficiente.

El Trienio Liberal y la Hacienda (1820-1823)

Se trató de minorar las cargas de los contribuyentes en un momento en el que la deflación les exigía realizar mayores esfuerzos para cumplir sus obligaciones tributarias. Para el presupuesto de 1821-1822, Canga Argüelles propuso un plan fiscal en el que la contribución directa y los consumos constituían sus principales novedades. La reforma tributaria de Canga Argüelles vino a reforzar la idea de establecer un sistema mixto de contribuciones. El déficit presupuestario del trienio se financió fundamentalmente a través del recurso al crédito exterior.

Desafíos Fiscales en el Reinado de Fernando VII (1823-1833)

Como los ingresos fiscales eran claramente insuficientes para afrontar los gastos públicos, López Ballesteros introdujo la contribución de paja y utensilios, de frutos civiles y el subsidio de comercio. Sin embargo, el déficit fiscal seguía siendo muy abultado. Para ejecutar el presupuesto de 1828-1829, el Estado solo atendió los gastos consignados en él; es decir, la Hacienda no se hizo cargo de los voluminosos atrasos de tesorería, lo que entrañó una bancarrota parcial de notable magnitud.

La Hacienda en la Transición Liberal y Guerras Carlistas (1833-1845)

Tras recuperar el poder después del fallecimiento de Fernando VII, los liberales no pudieron realizar la reforma del sistema tributario. Dos problemas determinaron tal postergación:

  1. La urgente necesidad de allegar fondos para financiar la Guerra Carlista.
  2. Proceder a un cierto arreglo de la deuda a fin de evitar un desplome del crédito público.

Mendizábal recurrió a la desamortización eclesiástica y a unas operaciones de conversión de deuda para reducirla. Esas medidas permitieron minorar la deuda reconocida por el Estado. La financiación de la Guerra Carlista se efectuó con anticipos de acaudalados y del Banco de San Fernando.

Conclusión: Un Legado Hacendístico Desastroso

En definitiva, el legado hacendístico recibido por los gobiernos liberales después de la Primera Guerra Carlista cabe calificarlo como desastroso.

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Preguntas frecuentes

¿Qué cambios introdujo la reforma fiscal de Martín de Garay en 1816?

Sustituyó las rentas provinciales y los equivalentes por una contribución general y estableció un derecho de puertas en los puertos habilitados para el comercio exterior. Se trataba de un sistema mixto de contribuciones.

¿Cómo financió Mendizábal la reducción de la deuda?

Recurrió a la desamortización eclesiástica y a operaciones de conversión de deuda. Estas medidas permitieron minorar la deuda reconocida por el Estado.

¿Qué fue la bancarrota parcial de 1828-1829?

Para ejecutar el presupuesto de 1828-1829, el Estado solo atendió los gastos consignados en él, sin hacerse cargo de los voluminosos atrasos de tesorería. Esto supuso una bancarrota parcial de notable magnitud.

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Test

1. ¿Qué situación encontraba la Hacienda al restaurarse el absolutismo en 1814?
2. ¿Cuáles fueron las dos grandes novedades de la reforma de Martín de Garay?
3. ¿Qué dificultad principal tenía el plan de Garay?
4. ¿Cómo se financió principalmente el déficit del Trienio Liberal?
5. ¿Por qué los liberales no pudieron reformar el sistema tributario tras la muerte de Fernando VII?
6. ¿Cómo calificó el texto el legado hacendístico de los gobiernos liberales tras la Primera Guerra Carlista?

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