Heracles y la Hidra de Lerna: El Segundo Trabajo Mitológico
El Segundo Trabajo de Heracles: La Hidra de Lerna
Euristeo ordenó a Heracles como segundo trabajo matar a la Hidra de Lerna. Esta criatura, que se criaba en el pantano de Lerna, salía a la llanura y a los pastos, arruinando la tierra. La Hidra poseía un cuerpo desmesurado con nueve cabezas: ocho de ellas mortales y la central, inmortal.
El Enfrentamiento en las Fuentes de Amimone
Así pues, Heracles, montando en un carro y acompañado por Iolao, se presentó con sus caballos en la fuente. Encontró a la Hidra en una colina junto a las fuentes de Amimone, donde se hallaba su guarida. Hiriéndola con dardos impregnados en fuego, la obligó a salir. Heracles intentó sujetarla con fuerza cuando esta salía, pero la Hidra lo impedía, enroscándose en una pierna. A pesar de golpear sus cabezas con la maza, nada podía conseguir, pues de cada cabeza cortada surgían dos nuevas. Además, un enorme cangrejo salió de la ciénaga y mordía los pies de Heracles.
La Estrategia de Iolao y la Derrota de la Hidra
Por ello, después de matar al cangrejo, Heracles recibió la ayuda de Iolao. Este, tomando tizones de un bosque cercano, quemaba los cuellos de las cabezas recién cortadas, impidiendo que volvieran a crecer. De esta forma, Heracles logró dominar el crecimiento de las cabezas. Finalmente, cortó la cabeza inmortal, la enterró y colocó encima una pesada piedra al lado del camino que conduce de Lerna a Eleúnte. Abriendo el cuerpo de la Hidra, Heracles empapó sus dardos en la bilis venenosa de la criatura.
El Desconocimiento de Euristeo
Sin embargo, Euristeo declaró que este trabajo no podía ser contado entre los diez, argumentando que Heracles no había dominado a la Hidra solo, sino con la ayuda de Iolao.