Hidrografía de España: Ríos, Cuencas, Vertientes, Lagos y Acuíferos
1. Los Ríos Peninsulares: Concepto y Factores Condicionantes
Un río es una corriente continua de agua con un caudal determinado que desemboca en otro río (como afluente), en el mar o en un lago. La red fluvial está condicionada por diversos factores geográficos:
- Clima: Determina el caudal y el régimen fluvial a través de las precipitaciones y las temperaturas (mayor o menor evaporación).
- Relieve y topografía: Influyen decisivamente en la delimitación, organización y pendiente de las cuencas hidrográficas, así como en la fuerza erosiva de las aguas.
- Litología: El tipo de roca determina el tipo de escorrentía; las rocas permeables favorecen la infiltración y la formación de aguas subterráneas, mientras que las impermeables potencian la escorrentía superficial.
- Vegetación: Aminora la evaporación directa y reduce la erosión del suelo al retener el agua.
- Acción humana: Modifica los cursos fluviales mediante la construcción de embalses, canales y trasvases para regular el caudal y abastecer a la población.
2. Cuencas y Vertientes Hidrográficas
Una cuenca hidrográfica es el territorio cuyas aguas vierten a un río principal y a sus afluentes. Las cuencas están delimitadas por divisorias de aguas (formadas por las cumbres del relieve), por donde el agua circula a través de un cauce estructurado en red. En la península ibérica, las más importantes son las del Duero, el Tajo y el Ebro.
Una vertiente hidrográfica es el conjunto de cuencas cuyas aguas van a parar a un mismo mar u océano. En la península existe una acusada disimetría entre las vertientes atlántica y cantábrica (que reciben más del 60 % de las aguas debido a la inclinación de la Meseta hacia el oeste) y la vertiente mediterránea.
Características de las Vertientes Peninsulares
- Ríos de la vertiente cantábrica: Son cursos cortos que nacen en la Cordillera Cantábrica cerca de la costa. Tienen una gran fuerza erosiva por el fuerte desnivel del terreno. Su caudal es muy abundante y regular a lo largo del año debido al clima oceánico con precipitaciones constantes.
- Ríos de la vertiente atlántica: Son ríos largos, pues nacen cerca del Sistema Ibérico o de las cordilleras orientales y desembocan en el océano Atlántico atravesando la Meseta. Presentan una fuerza erosiva reducida en sus tramos medios y bajos. Aunque poseen un caudal abundante, su régimen es irregular, marcado por un pronunciado estiaje estival y crecidas durante el otoño y la primavera.
- Ríos de la vertiente mediterránea: Son de curso corto y pendientes pronunciadas —con la notable excepción del río Ebro—. Tienen una gran capacidad erosiva sobre las laderas deforestadas. Su caudal es escaso e irregular como consecuencia de las bajas precipitaciones mediterráneas. Experimentan severos estiajes en verano y fuertes crecidas en otoño debido a precipitaciones torrenciales, dando lugar con frecuencia a torrentes o ramblas.
3. Las Aguas en los Archipiélagos: Baleares y Canarias
Tanto las Islas Baleares como las Islas Canarias carecen de ríos permanentes en sentido estricto. Presentan arroyos y corrientes superficiales de escaso caudal o carácter temporal. En Canarias, debido a la alta permeabilidad de los suelos volcánicos y a la intensa explotación de los acuíferos, no existen cursos de agua continuos. En ambos archipiélagos predominan los cursos intermitentes conocidos como torrentes y barrancos.
4. Lagos, Humedales y Acuíferos
Lagos y Lagunas
Son masas naturales de agua dulce o salobre acumuladas en zonas deprimidas del terreno; las lagunas se distinguen por ser de menor extensión y profundidad que los lagos. Su existencia geológica suele ser relativamente efímera, ya sea por colmatación natural de sedimentos o por desecación antropogénica.
Según su génesis, se clasifican en:
- Lagos endógenos: Originados por fuerzas del interior terrestre. Se dividen en tectónicos (fallas o fosas) y volcánicos (cráteres de volcanes extintos).
- Lagos exógenos: Originados por agentes erosivos o dinámicas externas. Comprenden los lagos glaciares (circos y valles glaciares), cársticos (en depresiones calizas), eólicos, endorreicos y las albuferas (costeras).
Humedales
Los humedales son extensiones de terreno cubiertas de aguas someras o poco profundas. Presentan un régimen muy estacional: durante el verano el nivel hídrico desciende notablemente e incluso pueden llegar a secarse. Entre los más destacados de España se encuentran las Tablas de Daimiel, el Delta del Ebro y la Albufera de Valencia.
Acuíferos Subterráneos
Los acuíferos son embolsamientos o capas de agua subterránea formados por la infiltración y retención de las precipitaciones sobre capas geológicas impermeables. Descargan de manera natural mediante manantiales, fuentes o aportando agua directamente a los ríos. Destacan por mantener temperaturas y composiciones físico-químicas estables, y carecer generalmente de microorganismos patógenos. Las principales zonas de recarga se sitúan en las cabeceras montañosas de las cuencas del Tajo, Ebro y Duero. En los archipiélagos balear y canario constituyen la fuente primordial de los recursos hídricos disponibles.