Historia y Corrientes del Teatro en España: De la Posguerra a la Transición

Clasificado en Lengua y literatura

Escrito el en español con un tamaño de 3,98 KB

El teatro español durante el franquismo: censura y resistencia

Durante la década de los 60, el franquismo se enfrentó a diversas manifestaciones contra el régimen. Los dramaturgos en el exilio que pretendían publicar debían sortear la censura. En este contexto, surge la crisis de conciencia europea tras la Segunda Guerra Mundial, dando lugar al teatro existencialista de Sartre y Albert Camus, cuyos temas principales eran la condición humana y el sentido de la vida, además del teatro del absurdo, ejemplificado en Esperando a Godot de Samuel Beckett.

La comedia y el realismo en los años 50

Durante los años 50, destacó el comediógrafo Alfonso Paso, con obras de gran aceptación popular. El teatro era una continuación del sainete y la comedia benaventina simplona, que servía para competir con el cine, como en La boda de la chica. Miguel Mihura, director de la revista satírica La Codorniz, escribió Tres sombreros de copa.

La generación realista fue la más determinante, caracterizándose por un teatro crítico con compromiso ético-político entre el individuo y la sociedad. Destacan figuras como:

  • Alfonso Sastre: Frente al posibilismo de Vallejo, propuso una postura radical sin concesiones al régimen, la censura ni la escena (ej. Escuadra hacia la muerte).
  • Lauro Olmo: Teatro "para el pueblo" cargado de denuncia social (ej. La camisa).

Antonio Buero Vallejo: El referente teatral

El autor más determinante de la segunda mitad del siglo XX fue Antonio Buero Vallejo. Encarcelado y condenado a muerte, desarrolló una gran pericia para denunciar la realidad social sorteando la censura. Sus obras abordan las preocupaciones del ser humano y el sentido trágico:

  • Obras de crítica y denuncia: Problemas de la sociedad y la realidad española del momento (Historia de una escalera y El tragaluz).
  • Obras simbólicas: La fundación.
  • Obras de fondo histórico: El sueño de la razón y La detonación (sobre Larra).

Buero Vallejo dominó la técnica teatral y los recursos escénicos, como el lenguaje dramático, la ambientación, el espacio escénico, los efectos escenográficos, las acotaciones y el desarrollo dramático de la acción y caracterización de los personajes.

Vanguardias y teatro independiente

A comienzos de los 60, con la llegada del estado de bienestar, surge un teatro innovador que supera al realista con propuestas vanguardistas y experimentales:

  • Fernando Arrabal: Exiliado en Francia, creador del teatro pánico, insólito, satírico, burlesco y transgresor (Pic-nic y Cementerio de automóviles).
  • Francisco Nieva: Teatro crítico de gran calidad que comienza a estrenar en los 70. Destacan tres tipos de obras: teatro furioso de "acción concentrada" (El combate de Ópalos y Tasia), teatro de farsa y calamidad (Malditas sean Coronada y sus hijas) y teatro de crónica y estampa (Sombra y quimera sobre Larra).

A mediados de los 60 surgen grupos de "teatro independiente" como Tábano o Els Joglars, que supusieron una renovación del teatro y el espectáculo.

Hacia la democracia y la consolidación

El teatro de la democracia, soterrado durante décadas anteriores, se impone tras el teatro farsesco y positivista con el estilo convencional y comercial de Antonio Gala (Anillos para una dama). En los años 80 y 90, gracias al apoyo institucional, aparecieron nuevas salas teatrales y premios, destacando autores como José Luis Alonso de Santos (La estanquera de Vallecas) y José Sanchís Sinisterra (¡Ay, Carmela!).

Entradas relacionadas: