Historia y evolución del griego y el latín: dialectos, unificación y expansión
Clasificado en Latín
Escrito el en
español con un tamaño de 3,23 KB
El griego
El griego es una lengua indoeuropea hablada actualmente en Grecia. Es una de las lenguas indoeuropeas aún en uso de la que conservamos testimonios escritos más antiguos.
Se formó entre el 2000 y el 1500 a. C., y además incorpora aportaciones pregriegas.
Dialectos antiguos
En aquella época el griego estaba dividido en dos grandes dialectos principales:
- Micénico, en el sur.
- Dórico, en el norte.
Más tarde apareció una división más clara en cuatro grandes dialectos: el jónico (que presenta una variedad muy destacada, el ático), el eólico, el dórico y el arcadio-chipriota.
Evolución y koiné
A partir de la unificación de Grecia bajo el rey Filipo II de Macedonia, el ático se impuso como lengua literaria. Esta forma común pasó a denominarse lengua común o koiné.
Transición hacia el griego moderno
A partir del siglo VI d. C. se aceleraron los cambios en la koiné que condujeron al griego moderno. Hasta hace poco tiempo en Grecia coexistieron dos normas lingüísticas:
- Dimotikí (la demótica): la lengua popular hablada por la mayoría de los griegos y usada en la escritura por muchos autores.
- Katharevousa: norma de carácter culto y formal, que durante un tiempo fue la lengua oficial del Estado y la lengua escrita culta, aunque no era hablada como lengua vernácula por la población.
El latín
Las lenguas itálicas
Hacia finales del segundo milenio a. C., los pueblos indoeuropeos llegaron a Italia en dos oleadas principales: la latina y la osco-umbra. En el siglo XVIII a. C. en Italia se hablaban diversas lenguas itálicas; sin embargo, el latín se fue imponiendo progresivamente, aunque la mayoría de la población continuó hablando otras lenguas itálicas y también lenguas no itálicas.
Lenguas no itálicas relevantes:
- Etrusco, dominante en la Italia occidental y en el norte del Lacio.
- Galo, lengua céltica hablada al noroeste de la península.
- Griego, hablado en las zonas del sur de la península italiana (Magna Grecia).
El latín y su expansión
A medida que Roma conquistaba territorios, el latín aumentó su área de influencia. En el siglo III a. C. los romanos ya habían conquistado la península itálica. Entre los siglos III y I a. C. conquistaron Hispania, la Galia, el norte de África y los reinos helenísticos. Poco después, los pueblos de todo el Mediterráneo estaban bajo la influencia del latín.
La habilidad política romana contribuyó a que los diferentes pueblos cambiaran su lengua y sus creencias. Las lenguas autóctonas fueron desapareciendo a medida que los nativos asimilaban el latín y sus instituciones.