Historia y evolución del latín: expansión, variantes y la Roma antigua

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La historia de la lengua latina

La expansión del latín

En el siglo VI a. C., en la península Itálica se hablaban varias lenguas, entre ellas el latín. A medida que Roma fue extendiendo su dominio por el mundo, también afianzó su lengua, el latín. A finales del siglo III d. C. el latín era una lengua de uso en casi toda Europa.

El latín culto y el latín vulgar

El latín que se hablaba en el Imperio romano era distinto del latín que se escribía y se usaba en textos formales.

El latín culto

El latín culto es el latín escrito, literario. Lo usaron los autores literarios de todas las partes del Imperio y en todas las épocas. Permaneció prácticamente inalterado y unificado a través de los siglos.

El latín vulgar

El latín vulgar era el latín "hablado", el latín corriente y popular. Al ser una lengua hablada, presentaba variaciones dialectales entre las diversas provincias del Imperio.

La evolución del latín culto

  • Latín arcaico: Con este latín, al principio, se escribieron tan solo textos epigráficos; es decir, inscripciones sobre piedra y metal. Luego fueron apareciendo los primeros textos literarios.
  • Latín clásico: La literatura latina alcanzó su época de esplendor tanto en verso como en prosa.
  • Latín tardío
  • Latín medieval
  • Latín humanístico y eclesiástico

La ciudad de Roma

1. La ubicación de Roma

Italia, como ya sabes, es una península con forma de bota; en Europa su posición en la cuenca del Mediterráneo es bastante céntrica. Dos mares la bañan: el Adriático por el este y el Tirreno por el oeste. Al sur se encuentra el mar Jónico, que llega hasta las costas de Grecia. Los Alpes la coronan por el norte, mientras los montes Apeninos la atraviesan de norte a sur y la dividen en dos mitades.

La Ciudad Eterna

Roma fue fundada, según la leyenda, por los hermanos Rómulo y Remo, alrededor del año 753 a. C..

Roma fue creciendo poco a poco hasta convertirse en una ciudad de proporciones gigantescas para lo habitual en aquellos tiempos y creció llena de contrastes. Estaba expuesta a las inclemencias de los vientos y a las tormentas que agita el Mediterráneo en primavera y en otoño.

La ciudad de Roma contaba con numerosos templos, arcos y columnas triunfales, teatros, anfiteatros y termas. Y en pleno centro de la ciudad se encontraba el Foro.

La historia de Roma

La historia de Roma abarca desde el año 753 a. C., fecha de la fundación de la ciudad, hasta el 476 d. C., fecha de la caída del Imperio romano de Occidente a manos de los pueblos denominados bárbaros.

La monarquía (753-509 a. C.)

En Roma se sucedieron siete reyes. Rómulo fue el primero, y Tarquinio el Soberbio el último rey, que reunía todos los poderes con carácter vitalicio.

La República (509-27 a. C.)

En esta etapa, el rey fue sustituido por dos cónsules; se crearon el Senado, las magistraturas o cargos públicos de la administración y las asambleas ciudadanas. También se fueron promulgando leyes para regular los derechos y deberes de los ciudadanos.

Las Guerras Púnicas fueron el enfrentamiento armado entre romanos y cartagineses (264-146 a. C.).

El primer Triunvirato

Estaba formado por Julio César, Pompeyo y Craso. Desencadenaron una guerra civil.

El segundo Triunvirato

Estuvo compuesto por Marco Antonio y Octavio Augusto. De su mano, Roma entró en otra etapa de su historia: el Imperio.

El Imperio

El Imperio romano duró varios siglos en su conjunto (la etapa imperial clásica se prolongó aproximadamente cinco siglos en Occidente). En esta etapa, todo el poder recaía sobre un solo hombre: el emperador o César.

La Hispania romana

La conquista de Hispania

Desde muy pronto, Roma puso sus ojos en la península. El pretexto para una primera intervención lo constituyó el asedio del cartaginés Aníbal a la ciudad de Sagunto, aliada de Roma. En el año 206 a. C. (según el texto original).

La división provincial

Los romanos dividieron el territorio peninsular en provincias, unidades administrativas que facilitaban el gobierno de las tierras conquistadas. Durante los primeros momentos de la conquista, en el siglo III a. C., los romanos organizaron la península en dos provincias: Citerior y Ulterior.

La organización política y administrativa

En el gobierno de cada provincia había un pretor o un procónsul, excepto en época de Augusto, cuando estaban gobernadas por legati Augusti (legados del emperador).

Diocleciano, a fines del siglo III d. C., transformó las provincias en diócesis y creó la figura del vicario.

Situación de las comunidades

  • Libres: Gozaban de autonomía en su funcionamiento interno.
  • Federadas: Estaban unidas a Roma mediante un tratado; eran estipendiarias y pagaban a Roma un tributo.

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