Los historiadores griegos: origen, obras y método histórico
Historiografía griega
La historiografía griega nace en Jonia como expresión del pensamiento filosófico, científico y geográfico en prosa. Su obra precursora es el Periplo del logógrafo Hecateo de Mileto. Las ciudades jonias, consolidadas como ciudades-estado, sufrieron la invasión persa, que unió a las poleis frente a un enemigo común.
Heródoto de Halicarnaso (s. V a. C.)
Biografía: Heródoto, nacido en Halicarnaso, sufrió el exilio y se instaló en Samos. Aprendió el jonio, viajó por Egipto, Fenicia, Mesopotamia, el Ática y Atenas, lo que amplió su visión del mundo. Murió en Turios hacia el 420 a. C.
Historias: dividida en 9 libros, cada uno con el nombre de una musa, narra las guerras médicas. Su metodología se basa en cuatro tipos de fuentes: la observación personal, las fuentes escritas, las fuentes orales y las apreciaciones personales.
Su pensamiento se explica por sucesos y hombres. Busca la causa y el destino, donde la hybris es castigada por la némesis. Odia la tiranía y es partidario de los regímenes de libertad. Diferencia entre griego y bárbaro según la creencia y la mente, y su léxico es sencillo, en jonio.
Tucídides
Tras las guerras médicas, las poleis se consolidan y se crea la Liga de Delos, bajo el mando de Atenas. En la época de Pericles se enfrenta con Esparta en la Guerra del Peloponeso. Esparta lidera a Beocia y, con el dominio de Filipo II de Macedonia, el sentimiento nacional se diluye. Con el paso del tiempo, la sociedad burguesa y el ideal cosmopolita definen el período helenístico.
Biografía: Tucídides, aristócrata ateniense del siglo V a. C., participó en la defensa de Anfípolis, lo que le costó el destierro durante 20 años. Desde allí contempla de forma imparcial la guerra.
Contenido de la obra: la Guerra del Peloponeso se divide en 8 libros. Los libros I al V corresponden a la primera fase de la guerra; del V al VII, a la expedición a Sicilia y la derrota ateniense; el libro VIII, a la segunda fase de la guerra hasta el 411 a. C. La guerra dura hasta el 404 a. C., y la obra la continúa Jenofonte.
Composición de la obra: el autor muere hacia el 400 a. C. Piensa en un plan unitario y en un conjunto estructurado, subyace una intención integradora. Parte de la obra se redacta después del 404 a. C., año de su muerte, de forma sorprendente.
Método histórico: busca la verdad y la validez universal, narra los hechos y los explica, distinguiendo causa y pretexto, y analiza el mismo tema desde dos puntos de vista.
Pensamiento: influido por el movimiento sofista, su obra es científica y política, con un aspecto racionalista. Los hechos humanos se explican por la experiencia, el saber, el azar y la suerte, cada cosa en su sitio.
Lengua y estilo: complicado y directo, de dialecto ático, con vocablos arcaicos y poéticos, expresiones nominales, uso de adjetivos, participios e infinitivos sustantivados y períodos largos. Es el primer historiador.
Jenofonte
Biografía: de familia acomodada, nació hacia el 430 a. C. y vivió hasta el 354 a. C. Convencido por su amigo Proxeno, se alistó en la expedición de Ciro el Joven, que intentaba derrocar a Artajerjes II. Tras la batalla de Cunaxa, se dedicó a escribir la Anábasis. Participó en la batalla de Coronea, en contra de los espartanos, que le ofrecieron una finca en Corinto, donde pasó sus últimos años. Tuvo un gran afán pedagógico y se preocupó por la política de no intervención.
Obra:
- Helénicas: 7 libros de historia griega que pretenden continuar la obra de Tucídides. El resultado es desigual y se queda en la superficie de los hechos.
- Anábasis: relato de la aventura de la expedición para ayudar a Ciro el Joven. Trata cuestiones militares y está escrita con naturalidad, a partir de su propia experiencia.
- Ciropedia: es difícil de clasificar; se trata de una novela político-pedagógica que se basa en los ejemplos de la educación de la juventud de Ciro, su subida al trono y el reinado de Ciro el Viejo. Abundan los discursos y los episodios en el relato.
Ideología: su ideal de cultura se asocia con las virtudes del concepto del buen guerrero y agricultor, con una virtud de matiz arcaico, la simpatía natural por la vida sobria, simple y tradicional. Nunca estuvo de acuerdo con el Estado ateniense; su cuidado de la formación se dirige hacia Esparta.
Método y moralismo: su defecto como historiador es no ser exacto. Cuenta lo que considera importante según su vista, con una escritura propia y una experiencia precisa y rápida, con tópicos retóricos y psicología.
Lengua y estilo: ático no puro, koiné, con sencillez, facilidad, claridad y pensamiento.