Historicismo, Positivismo y Marxismo: características, autores y legado en las ciencias sociales
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Historicismo (siglo XIX): Leopold von Ranke y Alexis de Tocqueville
La historia es el producto del espíritu o alma colectiva de cada pueblo; nace ligada al nacionalismo alemán. Historia, geografía y filosofía son el centro de la enseñanza. La historia es un saber científico pero también patriótico y deja de basarse en testimonios y pasa a ser una investigación. Debe ser objetiva e imparcial.
Predomina el estilo narrativo y la historia política de la nación, con gran interés por el papel del Estado en las relaciones internacionales. No importan las colectividades; la historia económica y social (aunque menos atendida) queda en segundo plano.
Principales ideas
- La historia como expresión del espíritu nacional.
- Énfasis en la objetividad y en la investigación documental.
- Predominio de la narrativa y de la historia política.
Positivismo (siglo XIX, segunda mitad — hasta el fin de la Primera Guerra Mundial): Auguste Comte
Contemporáneo al historicismo, el positivismo sostiene que el único conocimiento verdadero está producido por la ciencia; defiende la ciencia y el método científico como única base explicativa del mundo. Utiliza el método científico de las ciencias naturales (MC de las CN) para intentar asegurar la objetividad de las ciencias sociales, ya que las leyes de la naturaleza se consideran universales.
Se pasa de la narrativa historicista a la explicación objetiva. Hay influencia del darwinismo; la historia, desde esta perspectiva, consiste en la búsqueda del dato cierto, real y preciso.
Principales ideas
- Primacía del método científico como base del conocimiento social.
- Búsqueda de hechos verificables y de leyes sociales análogas a las naturales.
- Orientación explicativa más que narrativa.
Marxismo (siglo XX, entre la Primera y la Segunda Guerra Mundial): Marx y Engels
Se centraba en el análisis del sistema de producción. Para el marxismo, la sociedad es historia porque se transforma constantemente; defiende que la estructura social se fundamenta en la producción de los medios de vida, así como en las relaciones de producción (nexos que se establecen entre las personas con el fin de producir bienes y servicios y distribuirlos).
Además, sostiene que el modo de producción define las formas sociales y jurídicas, y que las relaciones sociales determinan las estructuras sociales y la historia humana. Estas relaciones están determinadas por la posesión de los medios de producción; de esta posesión surgen las clases sociales y, con ellas, el conflicto —la lucha de clases—, es decir, el motor de la historia.
Opresores: señores. Oprimidos: siervos. Así mismo, el materialismo histórico introduce la historia económica y social. Los creadores y máximos defensores del marxismo fueron Marx y Engels.
Una vez explicado el paradigma, podemos afirmar que no es posible formar alumnos críticos únicamente utilizando el paradigma marxista, ya que es necesario emplear una pluralidad de paradigmas, así como aplicar métodos de aprendizaje por asociación, por ejercitación, por descubrimiento y por reestructuración.
Principales ideas
- Centralidad de las relaciones de producción en la explicación social e histórica.
- Materialismo histórico como marco para la historia económica y social.
- La lucha de clases como motor del cambio histórico.
Notas finales
Los tres enfoques presentados —historicismo, positivismo y marxismo— representan paradigmas fundamentales en el desarrollo de las ciencias sociales. Cada uno aporta métodos, prioridades y explicaciones diferentes; una enseñanza crítica y plural requiere la combinación reflexiva de estos y otros marcos teóricos.