Horacio, Ovidio y la Evolución de la Poesía Elegíaca Latina

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Horacio y la Lírica de la Época de Augusto

La obra de Horacio se orienta, ante todo, a exaltar la política reformadora de Augusto. Hay otras odas que tratan temas mitológicos, filosóficos o morales. La importancia de Horacio en la literatura posterior ha sido muy grande; de sus poemas hemos tomado tópicos literarios universales como el carpe diem o el beatus ille. Sin su influencia no se pueden comprender obras de autores fundamentales como Garcilaso de la Vega, Fray Luis de León, Milton y otros.

Los Poetas Elegíacos en Roma

En la primitiva tradición literaria griega, la elegía era un canto fúnebre que se entonaba con acompañamiento de flauta. De este primitivo origen deriva el carácter melancólico de este género. La elegía latina toma de la griega su carácter doloroso y de lamento, así como la forma de la composición: el dístico elegíaco (combinación de un hexámetro y un pentámetro).

Sin embargo, la originalidad de la elegía latina reside en el predominio del carácter erótico-subjetivo, con la expresión de la pasión amorosa y el elemento personal. Los motivos poéticos son muy variados:

  • El amante se convierte en siervo de una amada que suele ser cruel y desdeñosa (servitium amoris).
  • El poeta sublima a la amada y exalta su belleza y cualidades.
  • La vida del enamorado se convierte en una militia amoris: una lucha de obstáculos por obtener los favores de la amada que, en muchas ocasiones, prefiere a un amante rico, lo que provoca la desesperación y el abatimiento del poeta.

Ovidio (43 a. C. - 17 o 18 d. C.)

Ovidio escribió las siguientes obras elegíacas, aunque cuenta también con otras de tipo epistolar, mitológico o didáctico:

  • Amores: Está formado por tres libros de poesía erótica subjetiva. Incluyen todos los tópicos del género y tienen un cierto carácter ligero y superficial. En ellos, el poeta demuestra su total dominio sobre los temas y modelos.
  • Ars amandi (El arte de amar): Presenta al poeta como experto en la técnica amatoria, considerándose capacitado para dar consejos sobre la conquista amorosa. Los dos primeros libros recogen consejos para los hombres y el tercero se dirige a las mujeres. Toda la obra está impregnada de una gran ironía y llena de exempla mitológicos. Además de su valor poético, la obra es interesante porque refleja fielmente la sociedad romana en la época de Augusto.
  • Tristia y Epistulae ex Ponto: Compuestas ambas durante su destierro de Roma, muestran a un Ovidio más sincero y profundo, entristecido por la soledad y la nostalgia de su tierra. En ambas se lamenta de su situación y suplica el regreso; varias de las composiciones tienen un marcado carácter adulatorio hacia Augusto para conseguir un perdón que, por otra parte, no llegó nunca.
  • Heroidas: Son cartas de amor dirigidas por una heroína mitológica a su amado. Los temas del amor, el olvido, el desengaño y la distancia son los más abundantes. Solo una de las autoras de estas cartas es real: la poetisa Safo.

Tibulo y el Ideal Bucólico

Tibulo es un poeta elegíaco más interesado en temas civiles y políticos, del que se han conservado dos libros de elegías en un manuscrito conocido como Corpus Tibullianum. Sus temas preferentes son el amor, a menudo enfermizo y casi romántico, la muerte y el rechazo de la guerra, del comercio y de la riqueza en pro del cultivo de la vida campesina sencilla y tranquila al lado de la amada. Su predilección por lo bucólico le acerca a la sensibilidad de Virgilio. El estilo de Tibulo es claro y clásico, pues prescinde de la ornamentación mitológica alejandrina.

Propercio: Pasión y Patriotismo

Propercio fue un poeta del círculo de Mecenas que dedicó gran parte de su obra a su amada y, tras la muerte de esta, dejó la elegía amorosa para dedicarse al tono civil y político. Escribió unos noventa poemas repartidos en cuatro libros de Elegías:

  • Los tres primeros libros se dedican a su amada Cintia.
  • El cuarto libro se ocupa de viejas leyendas religiosas paganas y de temas patrióticos, en línea con el programa regenerador del emperador Octavio Augusto.

Su obra posee una característica y recurrente melancolía, expresando patéticamente un concepto trágico de un amor que se ve constantemente atacado por los celos, la tristeza y la desilusión.

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