Hume: crítica a las ideas de sustancia y causalidad en el empirismo

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1. Adecuación a lo solicitado: Identificación y síntesis del problema fundamental

El problema fundamental en Hume —crítica de las ideas de sustancia y causalidad— se sitúa en el marco de su empirismo radical, según el cual todo conocimiento procede de la experiencia, y toda percepción se reduce a impresiones (vivas e inmediatas) o ideas (copias débiles de las impresiones). Desde este principio, Hume rechaza las nociones metafísicas tradicionales que no pueden remontarse a ninguna impresión original. Así, conceptos como sustancia, yo o causa se revelan como construcciones sin fundamento empírico.

Hume afirma que no poseemos ninguna impresión de sustancia —ni material ni espiritual—, sino solo una sucesión de percepciones; de ahí su fenomenismo escéptico, según el cual el yo es únicamente un “haz de percepciones” asociadas por la imaginación.

Del mismo modo, al analizar la causalidad, distingue entre las relaciones de ideas (verdades necesarias, como las matemáticas) y las cuestiones de hecho (contingentes y basadas en la experiencia). Como no percibimos ninguna conexión necesaria entre causa y efecto, lo único observable es la constante conjunción entre fenómenos. La supuesta necesidad causal es fruto del hábito o la costumbre, que genera en la mente una creencia en que el futuro se parecerá al pasado. Así, Hume desmonta la pretensión racionalista de fundamentar la causalidad como una necesidad objetiva.

Puntos clave de la postura humeana

  • Origen empírico del conocimiento: todo conocimiento deriva de impresiones sensibles.
  • Ataque a las categorías metafísicas: si no hay impresión original, no hay fundamento empírico.
  • Fenomenismo del yo: el yo como conjunto o haz de percepciones.
  • Causalidad como hábito: la conexión necesaria no se percibe; la creencia causal nace de la costumbre.

2. Crítica

Kant reconoció que la tesis humeana lo despertó de su “sueño dogmático”, pero argumentó que la causalidad no puede provenir del hábito, sino que es una categoría a priori del entendimiento sin la cual no sería posible la ciencia empírica. Por su parte, el realismo metafísico rechaza la disolución del yo humeano, defendiendo una estructura ontológica que unifique las percepciones.

Con todo, la crítica de Hume ha sido decisiva para fijar los límites del conocimiento, subrayar la diferencia entre creencia y demostración, y situar la experiencia como criterio último en el estudio de los conceptos filosóficos tradicionales.

Implicaciones y alcance

  • Epistemológicas: reafirmación del papel de la experiencia en la validación de conceptos.
  • Metafísicas: cuestionamiento de nociones como sustancia y yo que carecen de impresión directa.
  • Método científico: influencia en la forma de entender las condiciones de posibilidad de la ciencia empírica (debate que continuará con Kant).

Conclusión

La contribución de Hume radica en forzar una reflexión rigurosa sobre el origen y la legitimidad de nuestras ideas más habituales y en delinear un terreno crítico donde la experiencia y la costumbre determinan la fuerza de nuestras creencias. Sus objeciones obligaron a replantear la relación entre mente, percepción y mundo, y dieron pie a respuestas filosóficas que buscan equilibrar el empirismo con condiciones formales del conocimiento.

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