Iconografía y Estilo en la Portada Románica de Santa María
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La Portada Románica de Santa María: Iconografía y Estilo Escultórico
La portada de Santa María se abre en el muro sur o lado de la epístola. Se trata de un conjunto rico, aunque también abigarrado y con cierto desorden, debido a la participación de distintos talleres y su elaboración en diferentes momentos. En la portada podemos distinguir dos cuerpos principales que forman dos bloques unitarios, a los que hay que sumar las enjutas, encuadradas físicamente en el primer bloque, pero que conforman un conjunto desordenado y sin unidad temática clara.
1. Bloque Inferior o Primer Cuerpo
Este bloque presenta un arco apuntado (característico del románico final) con varias arquivoltas sustentadas en estatuas-columnas. Su elaboración se sitúa en el último cuarto del siglo XII.
1.1. Escultor: Leodegarius
Una de las estatuas-columna de la portada, en concreto la de María, madre de Cristo, lleva la firma del escultor Leodegarius, señalada en el libro que sostiene entre sus manos.
1.2. Tema Principal: El Juicio Final
El tema central de este primer cuerpo es el Juicio Final, desarrollado en varias de sus partes.
1.2.1. Estatuas-Columnas
- Izquierda: Las Tres Marías, quienes habían recibido del ángel la noticia de la resurrección. Por ello, suelen aparecer en las portadas bajo la escena del Juicio Final (ej. Catedral de Autun).
- Derecha: San Pedro, San Pablo y un ahorcado (¿Judas?).
Los rasgos formales de estas figuras son típicamente románicos: alargamiento de las figuras adaptándose al marco de la columna, hieratismo en los rostros, y ausencia de naturalismo en unos pliegues más dibujados que tallados.
1.2.2. Capiteles
Los capiteles presentan escenas bíblicas:
- Lado izquierdo: La Visitación y la Anunciación (en un mismo capitel), y la Presentación del Niño en el Templo.
- Lado derecho: El Juicio de Salomón (prefiguración de Cristo como juez sabio).
1.2.3. Tímpano
El tímpano está dedicado al Juicio Final. Se observa una perspectiva jerárquica: Cristo juez, de mayor tamaño, coronado y con un nimbo crucífero, viste una túnica clásica que le deja medio pecho descubierto y se presenta en actitud de bendecir.
- A su derecha: Se encuentran los elegidos para el cielo.
- A su izquierda: El arcángel San Miguel pesa los actos humanos en una balanza. Tres almas se han salvado y se dirigen orantes hacia el lado opuesto; el resto son almas condenadas que caen al infierno, simbolizado por monstruos (el Leviatán).
1.2.4. Dintel
En el friso inferior del dintel, y bajo una arquería, se representan la figura de la Virgen con el Niño, como intercesora bajo el Cristo juez, y a los apóstoles, asesores de Cristo.
1.2.5. Ménsulas
Finalmente, las ménsulas sobre las que apoya el tímpano están ocupadas con cabezas de animales:
- Un buey, símbolo de la mansedumbre y docilidad, a la derecha de Cristo, bajo el espacio correspondiente a los salvados.
- Un monstruo que traga a tres hombres a la vez, en el lado correspondiente al infierno románico.
1.2.6. Arquivoltas
En las arquivoltas encontramos una rica iconografía que incluye:
- La personificación de vicios y pecados (lujuria, avaricia).
- Personajes de los distintos estamentos de la sociedad (clérigos, militares, herreros, zapateros, músicos, bailarinas, etc.).
- Patriarcas y profetas del Antiguo Testamento.
2. Bloque Superior o Segundo Cuerpo
Realizado durante los últimos años del siglo XII y primeros del XIII, el tema representado en este bloque es la Maiestas Domini con el Tetramorfos, flanqueado por dos ángeles (que evocan recuerdos de la Catedral de Chartres) y acompañado de un Apostolado (el conjunto de los doce apóstoles).
Las figuras se disponen ordenadamente bajo un marco arquitectónico, adintelado en el caso del Pantocrátor y semicircular en el de los ángeles y apóstoles. A estos últimos no se les diferencia el uno del otro, salvo a San Pedro y Santiago, que son los únicos que poseen atributos simbólicos (las llaves y el bastón, respectivamente).
2.1. Atribución: Maestro de San Juan de la Peña
Este cuerpo se atribuye al taller del Maestro de San Juan de la Peña, nombre que recibe por haber trabajado en el claustro de este monasterio oscense. Sus obras son muy originales: presentan un canon corto y grandes ojos abultados, con vestiduras pegadas al cuerpo y pliegues paralelos de forma circular.
3. Las Enjutas
En las enjutas se observa la participación de distintos talleres (se reconocen obras tanto del taller de Leodegarius como del Maestro de San Juan de la Peña). Los temas tratados son muy variados e incluso repetidos:
- Adán y Eva.
- Matanza de los Inocentes.
- Restos de un Tetramorfos.
- Imágenes de pecados (ira, etc.).
- La lucha de un caballero contra un dragón.
- Oficios (herrero).
- Animales del bestiario (grifos, arpías, basiliscos).
- Ménsulas fuera de su marco (león protector).
- Canecillos (hombre que sale de la boca del león).
Este conjunto es desordenado, quizás fruto de un rearme de la fachada a comienzos del siglo XIII.
4. Características Formales del Románico en la Portada
Además de todo lo descrito, formalmente la portada presenta, junto a sus rasgos peculiares, las características de cualquier obra escultórica románica:
- Huida del naturalismo.
- Figuras hieráticas.
- Ausencia de fondos y perspectivas.
- Rigidez.
- Geometrismo.
- Simetría.
- Horror vacui (miedo al vacío).