Igualitarismo y Estructura de las Instituciones en la Edad Moderna
Clasificado en Historia
Escrito el en
español con un tamaño de 4,16 KB
Igualitarismo y movimientos radicales en la Revolución Inglesa
Igualitarismo
Las doctrinas igualitaristas estaban fuera del sistema y eran seguidas por las masas de baja extracción social. Tenían bases milenaristas y recuperaban parte del cristianismo primitivo. Estos movimientos surgen fundamentalmente en Inglaterra en torno a la Revolución y la Guerra Civil Inglesa de 1642–1649 (la etapa de Oliver Cromwell). Estos movimientos fueron combatidos tanto por los monárquicos como por el propio Cromwell.
En la Revolución Inglesa se enfrentan, por una parte, la monarquía de Carlos I y, por otra, los que defienden el Parlamento (liderados por Cromwell). Frente a ellos, surge un movimiento que refleja el pensamiento de la época y que se manifiesta a través de dos sectas principales:
- Los Levellers (Niveladores): Difundían sus ideas a través de panfletos. John Lilburne (1618–1657) es el cabecilla de esta secta. Lilburne no publicó libros extensos, sino que redactó un manifiesto que fue leído en una reunión donde recibió aclamación popular. Dicho manifiesto, titulado en 1647 (An Agreement of the People), planteaba un radicalismo con carácter utilitario. Afirmaba que su grupo estaba compuesto por los "profetas de Dios" y que su objetivo era igualar, civil y políticamente, a todos los ciudadanos. No buscaban subvertir el orden social per se, sino que su radicalismo pretendía incluir a todas las sectas emergentes; su individualismo utilitarista es similar al burgués, aunque con matices más radicales.
- Los Diggers (Cavadores): Liderados por Gerrard Winstanley, este grupo era aún más radical que el anterior. Winstanley escribió The Law of Freedom (1652), donde plantea un comunismo surgido de la Biblia, basado en la pobreza evangélica y muy cercano a la idea del cristianismo original. Los componentes de esta secta no pretendían una revolución violenta, sino modificar la política de forma que los cargos fueran elegidos por el común del pueblo. Winstanley enlaza directamente con las ideas milenaristas de la Edad Media.
Las instituciones: definición, funciones y tipología
Las instituciones son los órganos constitucionales del poder soberano del Estado. Conforman los órganos de gobierno que permiten a la monarquía o al Estado el ejercicio del poder, el cual constituye su esencia. En resumen, son instrumentos de poder que ayudan a gobernar.
Naturaleza y funcionamiento de las instituciones
Las instituciones son las que gobiernan, pero para ello deben seguir las instrucciones de organismos de carácter superior o del propio Rey. No obstante, al mismo tiempo, las instituciones también funcionan como aparatos de poder con capacidad de decidir por sí mismas. Están compuestas por personas con sus propios intereses, lo que invariablemente da lugar a luchas internas por dicho poder.
Estas instituciones, cuando ejecutan las órdenes del monarca, actúan como órganos de poder y pueden, por tanto, generar acción política. Por lógica, su función debe ser facilitar la acción del Rey; sin embargo, en ocasiones no solo no cumplen este objetivo, sino que entorpecen o paralizan la gestión real. Es fundamental tener en cuenta que, aunque estudiamos elementos teóricos, detrás de estos organismos hay individuos que actúan según su propia conveniencia.
Evolución en la Edad Moderna
Debemos recordar que en la Edad Moderna existía una unidad de poder. Con la cesión que realiza el monarca, todas estas instituciones adquieren esa misma unidad de poder. A medida que las estructuras estatales se vuelven más complejas, las instituciones se van especializando, dando lugar a lo que posteriormente conoceremos como la división de poderes. Esta especialización es un proceso histórico realmente complicado. Los tipos específicos de instituciones se analizarán detalladamente más adelante.