La Ilustración y su Legado Transformador: De la Razón a las Revoluciones Globales

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La Ilustración: Orígenes y Principios Fundamentales

La Ilustración es una época histórica y un movimiento cultural e intelectual que se desarrolló en Europa desde finales del siglo XVII, especialmente en Francia e Inglaterra, con pensadores clave como Rousseau, Montesquieu y Voltaire.

Este movimiento buscaba el desarrollo de la ciencia y el conocimiento a partir de la razón, la cual se consideraba el punto de partida para explicar el universo y realizar una crítica profunda de los conceptos políticos, económicos e ideológicos de cualquier nación (Flores, 2012).

La Enciclopedia: Difusión del Conocimiento Ilustrado

Con el fin de hacer llegar la educación a todas las esferas sociales, especialmente a las más bajas, los grandes pensadores europeos publicaron la Enciclopedia, haciendo accesible el conocimiento para todos. Se pretendía así contrarrestar la ignorancia y el dogmatismo religioso católico, este último debilitado en gran medida con la aparición del protestantismo.

Las publicaciones de la Enciclopedia contenían información crítica contra la monarquía absoluta; en su lugar, proponían gobiernos dirigidos por el pueblo y exaltaban la libertad, el respeto a los derechos humanos y la democracia.

El Impacto de la Ilustración en América

La Nueva España y el Despertar Criollo

Las ideas de la Ilustración y la Enciclopedia circularon ampliamente por el mundo y pronto se convirtieron en la voz de las grandes masas. Los habitantes novohispanos no estuvieron exentos de estos pensamientos de libertad, especialmente los criollos, quienes se sentían discriminados por el gobierno español. Contaban con educación y recursos para adquirir literatura considerada prohibida, lo que les permitió acceder a información del mundo exterior a la Nueva España.

La Independencia de las Colonias Norteamericanas

Uno de los primeros lugares donde el pensamiento ilustrado hizo mella fueron las colonias norteamericanas. Fundadas por ingleses y gobernadas bajo la monarquía, no temieron poner en práctica las ideas de emancipación de los pueblos y su participación política. Estaban cansados, molestos y desesperados por las condiciones limitantes impuestas por la corona. En 1776, se organizaron para luchar por su independencia, que sería declarada el 4 de julio del mismo año.

El apoyo de Francia en 1778 fue determinante para alcanzar la independencia de las colonias inglesas, ya que con la sola acción de sus habitantes no lo hubieran logrado. España también intervino, aunque solo con recursos monetarios, pues le convenía la retirada de los ingleses que buscaban conquistar la parte central de América (Rivera y Rico, 2007). Para la derrota de los ingleses, contribuyó en gran parte la guerra de Inglaterra contra Francia y España (Salinas, 2010).

Los Estados Unidos de América fueron reconocidos como independientes en 1783 mediante el Tratado de París (Rivera y Rico, 2007), limitando su territorio a la parte norte de la Florida, al sur de Canadá y al este del río Misisipi. Su triunfo demostró al mundo, especialmente al resto de América, la efectividad de la implantación de nuevas formas democráticas de gobierno de las que tanto se hablaba en la Ilustración.

La Revolución Francesa: Un Legado de Transformación

El rey Luis XVI (1774-1792), como dudando de la capacidad intelectual de sus súbditos, quiso disfrazar su autoritarismo con ideas liberales para cobrar más impuestos, pues estos habían disminuido en gran parte por el apoyo a las trece colonias inglesas para conseguir su independencia (Rivera y Rico, 2007).

Molestos por el ineficiente gobierno proporcionado por su monarca y su esposa María Antonieta, el llamado Tercer Estado (formado por el pueblo, entre los que destacaban los burgueses) decidió formular una nueva Constitución en la que el rey se rebajaba a representar solo el poder ejecutivo y se limitaba el poder de la iglesia (Primer Estado) y la nobleza (Segundo Estado).

Los constitucionalistas se apresuraron para asegurar que su Carta Magna promulgara la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano (Salinas, 2010). Se levantaron en armas y llevaron a la guillotina a sus monarcas. En un proceso que duró 10 años, los franceses demostraron al mundo que la idea medieval del derecho divino de los reyes era obsoleta. Quitarles el poder a los monarcas y buscar formas de gobierno más eficientes que permitieran una distribución más justa de las riquezas era posible.

Los franceses probaron distintos tipos de gobierno, pero sin lograr los beneficios que la mayoría buscaba, terminaban siempre en guerras internas. Finalmente, se impuso la dictadura militar napoleónica con Napoleón como emperador, quien inició una fuerte ofensiva para someter a otras naciones.

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