Ilustración y Neoclasicismo en España: siglo XVIII, reformas y literatura

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Ilustración en Europa y España

El siglo XVIII europeo está dominado por los ilustrados, que pretendían utilizar la razón como arma de conocimiento y progreso. Intentaban modernizar la sociedad, sacándola de la fuerte crisis de finales del siglo XVII. Todo ello, acompañado por la Revolución Industrial (iniciada en Inglaterra), por las nuevas ideas del empirismo inglés (Bacon, Hume y Locke) y por la influencia francesa (Voltaire, Rousseau y Montesquieu). Las ideas ilustradas de Europa arraigaron en los escritores españoles, que hicieron de la crítica social su arma. Escritores como Jovellanos o Blanco White criticaron la sociedad tradicional española.

Contexto español: reformas y tensiones

En España, tras el bache histórico que representa el reinado de los Austrias, en el siglo XVIII se realizaron los primeros esfuerzos por la modernización del país. La pugna entre la España conservadora, que se niega al progreso, y la postura progresista, que intenta abrirse camino en la historia, se manifestó en 1700. Por ello, podemos decir que todo lo que ocurre en ese siglo aún hoy día nos sigue concerniendo; muchas ideas siguen vigentes. -->

--> No fue un siglo revolucionario en España; lo más importante era reformar la realidad y la vida cultural y social del país.

Reformas culturales y educación

Una nueva base cultural era necesaria para la reforma de España. Carlos III impulsó la educación (ahora objetivo nacional), considerada como un servicio público con orientación utilitaria. El afán de reforma también alcanzó la arquitectura y el urbanismo. Goya fue testigo de este período de luces y sombras en la cultura española.

Instituciones y medidas

  • Creación de la Biblioteca Nacional.
  • Fundación y consolidación de la RAE (Real Academia Española).
  • Impulso de la educación como servicio público de orientación práctica.

Literatura: Neoclasicismo y transición al Romanticismo

Este afán renovador no tuvo el mismo fruto en la literatura. El Neoclasicismo (vuelta al predominio de la literatura clásica grecolatina) implantó las reglas de las tres unidades en el teatro (lugar, tiempo y acción) y propuso una literatura mucho más normativa que la del siglo precedente. La lírica resultó poco significativa, y las principales manifestaciones literarias fueron el ensayo y el teatro, donde los ilustrados exponían y defendían sus ideas.

La literatura tuvo en su mayoría un afán didáctico, con obras como El sí de las niñas de Fernández de Moratín y las creaciones de los diversos ensayistas y fabulistas, entre los que destaca Samaniego. La perspectiva neoclásica fue demasiado estricta para muchos creadores españoles, lo que propició su corta vigencia y el paso al Romanticismo.

Principales figuras mencionadas

  • Bacon, Hume y Locke (empirismo inglés).
  • Voltaire, Rousseau y Montesquieu (influencia francesa).
  • Jovellanos, Blanco White, Fernández de Moratín, Samaniego y Goya (figuras relevantes en España).
Conclusión

El siglo XVIII en España fue un período de tensiones entre tradición y modernidad, marcado por intentos de reforma en lo político, lo cultural y lo educativo. Aunque la Ilustración no desencadenó una revolución violenta en el país, sí dejó un legado de cambios institucionales, debate intelectual y transformaciones que prepararon la transición hacia corrientes posteriores, como el Romanticismo.

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