Impacto y Realidad del Plan de Bolonia en la Educación Superior
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Resumen
El autor nos habla del Plan de Bolonia y plantea que es algo más que un simple plan de estudios. El Plan de Bolonia intenta crear un sistema educativo común en el cual tendrá importancia el trabajo realizado tanto dentro como fuera del aula. El autor manifiesta su apoyo a las clases presenciales y cuestiona que el nuevo sistema pueda aportar el calor, las vivencias y las experiencias del método tradicional.
Tema
Cambio en el plan de estudio universitario.
Estructura
- Introducción: Hasta la línea 5, manifiesta que es más que un plan de estudio.
- Desarrollo: De la línea 6 a la 15, explica en qué va a consistir el proceso.
- Conclusión: Desde la línea 15 hasta el final, plantea su duda de que pueda perderse el contacto directo con el profesor y su experiencia.
Comentario Crítico
El texto nos plantea la posibilidad de que no seamos conscientes de todo lo que significa el Plan de Bolonia; sugiere que puedan existir objetivos no confesables que estén detrás de la elaboración de dicho proceso. Es lo que llaman los "principios que pueden viajar en submarino".
Es verdad que, detrás de cada ley o tratado, podemos suponer que quienes lo elaboran puedan querer alcanzar unas metas o unos objetivos que no estén explícitos en el texto. Aquí podríamos hacer referencia a que, dentro de los planteamientos de la Unión Europea, se pretenda que la universidad responda a los principios económicos del neoliberalismo, buscando unos estudios y unos estudiantes que estén adaptados a dichos principios. ¿Podría esto plantearse en los textos?
Es lógico pretender que, a lo largo de toda la Unión Europea, se establezca un sistema educativo común; esto ayudaría a que las empresas no tuvieran problemas en contratar a titulados de cualquier estado de la unión. Por otra parte, el proceso o Plan de Bolonia, según nos manifiesta el texto, opta por un sistema de estudio presente ya en el país líder del mundo occidental o, lo que es lo mismo, de nuestro mundo capitalista. No es, por lo tanto, extraño pensar en esos objetivos que no van en cubierta.
¿Deberíamos sacrificar lo que ha sido una constante en los sistemas educativos europeos "no anglosajones", como ha sido el contacto del profesor y alumno a través de las clases magistrales, por responder a dichos planteamientos? Es verdad que el sistema educativo universitario deberá introducir modificaciones para adaptarlo a las nuevas tecnologías, pero debemos no caer en la ley del péndulo para irnos al otro extremo contrario.