El Imperio Español: Auge y Desafíos en los Siglos XVI y XVII
La Expansión Territorial
Los Reyes Católicos llevaron a cabo una política exterior común, lo que permitió que en el resto de Europa se percibiera la existencia de una nueva potencia española. Sus objetivos eran:
- Aislamiento de Francia: a través de alianzas matrimoniales con Inglaterra (Catalina de Aragón con Arturo y Enrique VIII) y el Sacro Imperio Romano Germánico (Juan con Margarita de Austria y Juana con Felipe de Borgoña).
- Consolidación de la presencia en Italia: con la derrota de los franceses, asegurando el poder español en Nápoles, Sicilia y Cerdeña.
- Expansión por el Atlántico y África: Melilla, Orán, Argel y Bujía para consolidar el control del Estrecho de Gibraltar, conquista de las Islas Canarias (1478-1496) y financiación de la expedición de Cristóbal Colón.
- Unificación de los territorios peninsulares: conquista del Reino Nazarí de Granada (1492) y del Reino de Navarra (1512), y política de unión dinástica con Portugal mediante matrimonios.
Organización del Imperio
Carlos I y Felipe II mantuvieron el carácter dinástico de la monarquía española. Diferentes reinos unidos por un mismo rey que dirigía una política exterior común y se asesoraba a través de Consejos, Cortes y Virreyes.
Actividades Económicas
Castilla fue en el siglo XVI el principal soporte de la monarquía española gracias a:
- Ganadería trashumante: controlada por la Mesta.
- Crecimiento artesanal.
- El monopolio del comercio americano: que se estableció en Sevilla, convertida en una de las ciudades más importantes de Europa gracias a la llegada de grandes cantidades de oro y plata.
Esto tuvo consecuencias negativas para la economía castellana:
- Enriqueció a la nobleza, que realizó inversiones suntuarias no productivas.
- Permitió financiar las guerras de los Habsburgo, pero esos ingresos salieron de España.
- La subida de precios perjudicó a la artesanía, que desapareció casi por completo.
- Las necesidades financieras de la Corona hicieron aumentar los impuestos y los préstamos de los banqueros.
Problemas Exteriores: La Expansión del Imperio Turco
El Imperio Turco Otomano, en tiempos de Solimán el Magnífico, se convirtió en una grave amenaza para Europa:
- Asedia Viena en 1529.
- Conquista Hungría, Serbia, Chipre y la isla de Rodas.
- Convierte en vasallos a los berberiscos del norte de África, dedicados a la piratería en el Mediterráneo.
Aunque Carlos I se enfrenta en Viena y conquista Túnez, solo Felipe II consigue una gran victoria en Lepanto (1571).
La Defensa del Catolicismo
Como emperador de Alemania, Carlos V tuvo que enfrentarse a los príncipes alemanes protestantes, unidos en la Liga de Esmalcalda, a los que derrotó en Mühlberg (1547), pero que lograron resistir hasta la Paz de Augsburgo (1555). Este fracaso provocó su abdicación en 1556.
La Guerra de Flandes
Felipe II tuvo que enfrentarse a las consecuencias de la Reforma en los Países Bajos. En las provincias de Holanda, la expansión del calvinismo y el rechazo a Felipe II provocaron la rebelión de 1566 y el comienzo de una guerra que no terminaría hasta 1648. Esto provocó enormes gastos y una guerra contra Inglaterra (Isabel I), que apoyaba a los holandeses y atacaban los intereses españoles en América, en la que fracasó la Gran Armada en 1588.