El Impresionismo y Postimpresionismo: Historia, Artistas y Obras Maestras
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El Impresionismo
Características principales
El Impresionismo surge en el último tercio del siglo XIX como un estilo novedoso que, percibiendo el mundo de una forma original, se libera de los corsés e inicia un arte que trata más de imaginar que de imitar. Toma como precedentes a artistas de técnica suelta como Velázquez, así como influencias ligadas a la fotografía. Será Édouard Manet el verdadero punto de partida; de él cogen la transgresión del convencionalismo de la pintura académica, como muestra El pífano. No obstante, será su Almuerzo en el campo la obra más destacada.
Louis Leroy calificó sus obras como "meras impresiones" a raíz de la obra Impresión, sol naciente de Claude Monet. Encontramos en esta exposición las características básicas:
- A. Los temas son triviales, sin ninguna lección moral.
- B. Se interesan por la visión inmediata del natural, por el trabajo al aire libre buscando la luz ambiental.
- C. Mediante la luz capta el momento; con ella logra la sensación de lo instantáneo.
- D. Apuestan por la pincelada suelta y el abandono del dibujo.
- E. Aplican colores sin mezclar a través de pequeñas pinceladas.
- F. Aplican la teoría de los colores excluyendo el color negro.
Principales obras y artistas
Destacamos a sus cinco grandes representantes:
Claude Monet
Fue el más consecuente, pues lo inicia y nunca lo abandona. Se inclinó por el paisaje; su pintura nos comunica las sensaciones atmosféricas. La luz es muy importante en su obra, presente en sus series Estación de San Lázaro y la Catedral de Rouen. En sus últimos años destacamos Las ninfeas.
Renoir
Concedió gran importancia a la figura humana y a grupos de ambientes bohemios y burgueses, como en Le Moulin de la Galette.
Degas
Aunque no se ajustó totalmente al impresionismo, sí comparte el gusto por el color y el interés por la luz. Se caracteriza por sus puntos de vista insólitos, los escorzos forzados y las visiones en picado.
Sisley
Pintor de origen inglés que fue defensor de la obra al aire libre y amigo de Monet. Sus temas fueron los paisajes de París, destacando Nieve en Louveciennes.
Pissarro
Pintor de la vida trabajadora y la animación de la ciudad, como se observa en La Rue Saint-Honoré.
La estancia de algunos pintores europeos en España y los viajes de pintores españoles a París incorporaron influencias impresionistas.
Autores Postimpresionistas y obras
Durante los últimos años del siglo XIX y los primeros del XX, un conjunto de nuevos artistas asumen que el impresionismo no era el inicio de un nuevo camino, sino un punto final que requería nuevas soluciones. Se proponen así dos vías:
- A. La metódica: que sistematiza y ordena, representado por Georges Seurat y Paul Cézanne.
- B. La expresiva: que valora lo emotivo, representada por Vincent van Gogh, Paul Gauguin y Toulouse-Lautrec.
Principales exponentes del Postimpresionismo
Georges Seurat
Buscó una base científica que le llevó al puntillismo, basada en el uso de puntos homogéneos de color sin mezcla. Su obra cumbre es Una tarde de domingo en la isla de la Grande Jatte. Otro autor relevante sería Paul Signac.
Paul Gauguin
Fue un pintor vocacional que abandonó el bienestar económico e incluso a su familia para buscar la autenticidad, primero en Bretaña (Escuela de Pont-Aven) y más tarde en Tahití (El mercado, El caballo blanco). Adoptó el procedimiento del cloisonismo.
Paul Cézanne
Se inició como impresionista, pero redujo su gama de colores y simplificó las formas de los objetos. Destacan La montaña de Santa Victoria, Las bañistas, así como retratos (Retrato de un campesino) y escenas de café (Los jugadores de cartas).
Vincent van Gogh
Apostó por un punto de vista subjetivo y un arte casi religioso y psicológico. Su soledad y sus problemas mentales le marcaron, por lo que terminó suicidándose. Trabajó todo tipo de géneros: autorretratos, El doctor Gachet, cuadros de flores (Series de los girasoles), paisajes (La noche estrellada) e interiores (La habitación del pintor).
Toulouse-Lautrec
Destacó como cartelista, siendo su obra más icónica la del Moulin Rouge.