La industria española: recuperación y transformación (1985-2007)
La industria española en la actualidad
1. La recuperación de la industria (1985-2007)
A partir de 1985, la industria española fue recuperándose de la crisis, aunque hubo una interrupción breve por la crisis internacional de 1990-1994. Esta recuperación se debió en parte a la incorporación a la Comunidad Económica Europea (CEE) en 1986 y a la introducción de los cambios de la tercera revolución industrial.
1.1 La incorporación a la Comunidad Económica Europea
Al integrarnos en la Comunidad Económica Europea (CEE), tuvimos nuevos retos y ventajas.
Los nuevos retos fueron la integración en un mercado muy competitivo y la adopción de la normativa industrial comunitaria (regular técnica y sanitariamente los productos, suprimir los monopolios empresariales...).
Las ventajas fueron un aumento del mercado para los productos españoles, la desaparición de los aranceles, un mayor acceso a las innovaciones y la entrada de capital extranjero.
1.2 Los cambios de la tercera revolución industrial
Se basan en la innovación y consisten en aplicar los avances de la revolución científica y tecnológica a la obtención de nuevos productos, al proceso de producción, a la organización y al marketing. La revolución científica aporta los conocimientos básicos y la revolución tecnológica (microelectrónica) ha permitido cambios en la producción, la estructura y la localización industrial.
Los cambios en la producción industrial se deben a la revolución tecnológica (alta tecnología), entre los que destacan la telemática, la automatización, los instrumentos de precisión, los nuevos materiales, el láser y las energías renovables.
Los cambios en la estructura industrial son los siguientes:
Cambios en el sistema de producción, que son la descentralización, que consiste en dividir las tareas de una misma empresa en diferentes zonas, subcontratar tareas a otras empresas o formar redes de pymes, y la flexibilización productiva, que consiste en fabricar pequeñas series de productos diferentes a precios rentables.
Cambios en el tamaño de las empresas: proliferan las pymes y se reducen las fábricas de tamaño medio.
Cambios en el empleo industrial, que se resumen en cualificación, terciarización y desregulación. Se reduce el empleo en las tareas productivas que son ejecutadas por máquinas; en cambio, aumenta el empleo en los servicios a la producción con personal cualificado que trabaja en las fases previas a la producción (I+D, diseño, gestión) y en las fases posteriores (marketing, control de calidad), para incrementar su valor y captar clientes. Con esto, el mercado laboral se desregulariza, ya que se reduce el número de trabajadores del mercado primario y aumenta el de trabajadores del mercado secundario.
Cambios en la localización industrial, que permiten difundir o deslocalizar las empresas en lugares con mayores ventajas, y estimulan la concentración de las industrias de alta tecnología.
1.3 Las manifestaciones de la recuperación industrial
Con la integración en la Europa comunitaria y la incorporación de los avances de la tercera revolución industrial, se ha favorecido el desarrollo industrial en España, que se manifiesta por el crecimiento del índice de producción y de la ocupación industrial.