Inicios del liberalismo en España: Las Cortes de Cádiz y la Constitución de 1812
Inicios del liberalismo en España. Las Cortes de Cádiz y la Constitución de 1812
Durante la invasión francesa, se vio que las instituciones tradicionales del siglo XVIII no sabían reaccionar. Esto hizo que parte de la sociedad pidiera cambios importantes y acercó España al liberalismo. Surgieron dos posturas: los afrancesados, que veían a Napoleón como una oportunidad de modernización, y los liberales, que rechazaban la invasión y querían acabar con el Antiguo Régimen.
Durante seis años, los liberales controlaron algunos territorios mediante Juntas y colaboraron con los militares que lucharon en la guerra. Las personas que apoyaron a los franceses tuvieron que exiliarse al acabar el conflicto.
El proyecto liberal
Las Cortes de Cádiz
Al inicio de la guerra se crearon trece Juntas Provinciales que asumieron el poder en sus zonas. Para coordinar la lucha se formó un gobierno central: la Junta Central, dirigida por Floridablanca, que se fue moviendo hacia el sur por el avance francés.
La Junta Central convocó Cortes en Cádiz, iniciando un proceso revolucionario. Tras varias derrotas militares, se formó un gobierno provisional conservador, pero influido por el ambiente liberal de Cádiz, donde había burguesía, intelectuales y funcionarios con ideas nuevas.
Los diputados ya no representaban estamentos, sino que eran elegidos por sufragio universal masculino y representaban a la nación. En las Cortes surgieron dos grupos:
- Liberales: a favor de la reforma.
- Absolutistas: defensores del Antiguo Régimen.
En 1810 se reunieron las Cortes en Cádiz, con diputados mayores de 25 años, incluyendo representantes de América. La mayoría eran eclesiásticos, abogados y funcionarios.
Los sectores políticos
Había tres grupos principales:
- Liberales: querían reformas inspiradas en la Revolución Francesa.
- Absolutistas: defendían el Antiguo Régimen.
- Americanos: con poca influencia.
Los liberales aprovecharon su ventaja para impulsar reformas, destacando Argüelles. Estas reformas llevaron a la Constitución y también eliminaron las bases del Antiguo Régimen:
- Soberanía nacional (el poder está en la nación).
- Fin del feudalismo y de los privilegios de la nobleza.
- Libertad económica (fin de los gremios).
- Supresión de la Inquisición.
- Fin de los privilegios de la Mesta.
- Nueva división territorial en provincias.
- Libertad de imprenta (sin censura política).
La Constitución de 1812
Se aprobó el 19 de marzo de 1812 y es muy importante porque recoge los principios del liberalismo.
Establece la división de poderes:
- Legislativo: las Cortes (una sola cámara), elegidas por sufragio universal masculino indirecto.
- Ejecutivo: el rey y su gobierno, pero con control de las Cortes.
- Judicial: tribunales que aplican las leyes.
Además, incluye la administración local en ayuntamientos y provincias, la creación de la Milicia Nacional para defender el sistema, la religión católica como única oficial, el impulso de la educación pública y derechos individuales como la igualdad, la libertad de expresión y la seguridad personal.
Fue una Constitución muy avanzada para su época e inspirada en la francesa, aunque tuvo poca aplicación por la guerra y la vuelta de Fernando VII. Aun así, fue clave para el desarrollo del liberalismo y marcó la división entre liberales y absolutistas durante el siglo XIX.