Instituciones y Transformaciones de las Coronas de Castilla y Aragón en la Baja Edad Media
Clasificado en Historia
Escrito el en
español con un tamaño de 4,25 KB
Instituciones y Fortalecimiento del Poder Real en la Corona de Castilla
Para consolidar la autoridad monárquica en Castilla, se implementaron diversas medidas y organismos fundamentales:
- Leyes que reforzaban el poder del rey: Normativas destinadas a centralizar el mando y la soberanía real.
- La Audiencia (Chancillería): Institución creada para impartir justicia, con sede principal en Valladolid.
- Hacienda: Organizada a través de las contadurías y la figura del mayordomo mayor, responsable de la gestión de gastos e ingresos de la Corona.
- El fortalecimiento del ejército: Creación de un cuerpo militar semipermanente para asegurar el control territorial.
- División territorial: El territorio se dividió en merindades y se crearon los adelantamientos para velar por la seguridad de las fronteras.
- Administración municipal: En los municipios, los cargos fueron monopolizados por la nobleza y la burguesía adinerada. Para evitar los abusos y asegurar el control real, el Rey designó a los corregidores.
La Corona de Aragón: Singularidades y el Modelo Pactista
La Corona de Aragón presentó dos singularidades institucionales que la diferenciaron notablemente de Castilla:
- Fue una confederación de reinos con instituciones propias y un único soberano común.
- Se definió como una monarquía pactista: el rey se comprometía ante las Cortes de cada uno de sus reinos a cumplir las leyes y a respetar sus usos y costumbres tradicionales.
Instituciones de Gobierno y Representación
Se crearon instituciones clave como la Audiencia y la de Hacienda, contando además con la ayuda de una Curia transformada progresivamente en Consejo Real. Las Cortes conservaron sus competencias, aunque limitadas; se mantuvieron separadas por reinos, aunque en ocasiones se reunieron conjuntamente.
Las Cortes catalanas tuvieron un destacado poder legislativo y la capacidad de establecer tributos. Pedro III les concedió el derecho de reunión anual. En el siglo XIII se creó una Diputación para velar por el cumplimiento de los acuerdos, la cual pasó a ser permanente, dando origen a la Generalitat. Este proceso también se dio en Valencia, mientras que en Aragón estas instituciones resolvían agravios y controlaban a las autoridades.
El Justicia Mayor de Aragón, encargado de la administración de la justicia, fue el máximo intérprete de las leyes y fueros, garantizando su estricto cumplimiento frente a posibles arbitrariedades.
Administración Territorial y Local en Aragón
La división administrativa se realizó mediante los merinatos. En el ámbito municipal catalán existían los consells. Por su parte, el municipio aragonés estaba regido por el zalmedina (justicia o alcalde), designado por el rey con la colaboración de un Cabildo.
Crisis Demográfica, Económica y Política en la Baja Edad Media
Durante la Baja Edad Media, los reinos peninsulares atravesaron una profunda crisis estructural que transformó la sociedad:
Impacto Demográfico y Económico
Se produjo una severa crisis demográfica que afectó a la población. En el ámbito de la economía señorial, las rentas de los nobles bajaron considerablemente, aunque el comercio y la artesanía continuaron su desarrollo en los núcleos urbanos. La sociedad se transformó debido a la inestabilidad de las rentas tradicionales.
Reacción Estamental y el Nacimiento del Estado Moderno
Ante la caída de sus ingresos, los nobles reaccionaron frente a los reyes ampliando sus territorios y recuperando tributos en desuso, conocidos como los «malos usos». Finalmente, la monarquía logró fortalecerse recuperando los derechos delegados a los nobles, rompiendo la estructura feudal clásica y sentando las bases de las futuras monarquías autoritarias.