Interpretación Teológica de los Orígenes Humanos: Pecado, Libertad y Propósito Divino

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La Biblia y las Preguntas Fundamentales de la Existencia

Los relatos de la Biblia sobre el origen del mundo no pretenden dar una explicación científica de cómo sucedieron las cosas. Los judíos creyentes que los escribieron buscaban explicar la razón por la cual las personas pueden causar el mal, así como entender la naturaleza.

La Creación como un Acto Bueno

Estos relatos presentan la creación como algo bueno, donde los seres humanos fueron creados a imagen y semejanza de Dios, y se les dio la capacidad de ser felices (Gn 1,26-31). Sin embargo, el desarrollo de la vida muestra todo lo contrario.

El Relato del Paraíso: Armonía y Ruptura

El paraíso simboliza lo que Dios quiere para el ser humano: una vida junto a Él, y en armonía con los demás seres humanos y la naturaleza. Sin embargo, el ser humano rechaza a Dios en muchas ocasiones. El motivo radica, sobre todo, en el deseo orgulloso de manejar la vida sin contar con el amor de Dios. Es entonces cuando el hombre y la mujer se encierran en sí mismos y rechazan a Dios. Eso es el **pecado**.

Jesús comunicó lo que Dios desea para la vida humana. Él dijo que Dios Padre quiere entregar su amor y su misericordia, y para ello convoca a un gran banquete a toda la humanidad, especialmente a los más desfavorecidos.

Dios está a favor de la vida humana, pero frente a esa voluntad de Dios el ser humano opta por la ruptura. La persona, en un acto de soberbia, rechaza ser la criatura de Dios para poder dirigir su propio destino sin Él.

Riesgo y Grandeza de Nuestra Libertad

Este pecado, llamado **pecado original**, produce una constante inclinación al mal, como en el caso de Caín. Pero este pecado no destruye todo lo bueno que Dios entrega al ser humano.

  • La envidia, el odio y el deseo de dominio están en el interior de cada persona.
  • Los seres humanos han sido creados libres, y pueden elegir entre el bien y el mal, aunque el pecado incline al mal.
  • El ser humano es capaz de construir y de destruir, de crear un mundo mejor, aunque exista la violencia.

Es el riesgo y la grandeza de la libertad del ser humano. La libertad, además de un derecho, es una gran responsabilidad.

La Respuesta Cristiana a la Condición Humana

El cristiano es muy consciente de la inclinación al mal del ser humano. Por eso, quiere la cercanía de Dios en su vida, y escucha su palabra, confía en Él y se deja guiar.

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