Legado de Roma: latín, derecho, religión, arte y la crisis del siglo III d. C.

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El legado de Roma: lengua, derecho, religión y arte

El legado de Roma: Roma nos aportó una lengua, el latín, y provocó la desaparición de las lenguas prerromanas. El latín se convierte en el idioma oficial: todos los documentos y papeles se redactaban en latín. Roma también nos aporta el derecho y la organización de los habitantes, que es la base de nuestro ordenamiento jurídico.

Religión y cultos

Nos aporta también una nueva religión. En un principio fueron tolerantes con los pueblos prerromanos, pero acabaron por imponer o incorporar sus creencias. Por ejemplo, adoptaron dioses como Júpiter, Minerva y Venus, así como deidades del mundo griego y del mundo oriental —Cibeles, Isis—. Como novedad destacable, introdujeron el culto al emperador, casi convirtiéndolo en una divinidad. También existían los dioses protectores del hogar, los llamados Lares.

Creación artística y arquitectura

Una de las últimas aportaciones de Roma fue la creación artística: obras arquitectónicas, vías, carreteras, acueductos, puentes, teatros, anfiteatros, circos y monumentos como el arco del triunfo y diversos templos. Otras manifestaciones fueron, sobre todo, esculturas, retablos y bustos del emperador o de alguna divinidad. También nos han llegado mosaicos que se usaban para decorar paredes o suelos con motivos mitológicos o geométricos.

Aportes arquitectónicos y obras típicas

  • Vías y carreteras
  • Acueductos
  • Puentes
  • Teatros y anfiteatros
  • Circus y arcos del triunfo
  • Templos y monumentos públicos

Literatura y autores

A nivel literario aparecen autores como el filósofo Séneca, el historiador Lucano, el geógrafo Mela (que escribió un tratado sobre la geografía), el poeta satírico Marcial y el orador y pedagogo Quintiliano.

3. Crisis del siglo III d. C.

En el siglo III d. C. se produce la crisis del Imperio Romano en toda su estructura, a nivel político, económico y social. Se da porque el Imperio Romano era muy extenso y era muy difícil mantener todo ese territorio completamente controlado; suponía muchos gastos económicos. La caída del imperio se vio propiciada por la crisis del sistema esclavista: Roma vivía un momento de relativa paz, no había nuevas conquistas y, por tanto, disminuye el número de esclavos —no había mano de obra disponible—. Se debilita el poder del emperador y aumenta el número de revueltas campesinas por el malestar de los ciudadanos.

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