Lempira: Resistencia Indígena y la Conquista Española en Honduras (1537)

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La Conquista Española y la Resistencia Indígena en Honduras

Al hallazgo siguió la ocupación y a esta, como era lógico, el ejercicio del dominio. Para realizar la ocupación, vinieron los conquistadores que penetraron al territorio por diversos rumbos, con sus almas plenas de curiosidad, ambición y codicia. Era natural que los nativos opusieran resistencia, valiéndose de todas sus facultades materiales y morales.

El Avance de la Conquista y la Unificación Indígena

Llegó el año de 1537. Todo el país estaba sometido por los esforzados conquistadores. Había sido vencida la gente de «Copantl», pero aún faltaban las tribus aguerridas de «Cerquín», que arreglaron amistosamente sus disidencias y se unieron frente al enemigo común.

Reunieron un gran ejército que pusieron bajo el mando de Lempira, un joven caudillo que se había distinguido por su audacia y su talento guerrero. Era fama que acababa de desafiar a Don Pedro de Alvarado a su paso con rumbo a Buena Esperanza.

La Estrategia de Lempira y el Asedio Español

Dispuesto a la defensa de sus lares, Lempira estableció su campamento en las alturas del Congolón, Coyocutena y Piedra Parada, ubicadas en el Municipio de Erandique, departamento de Lempira.

El gobernador Francisco de Montejo mandó al capitán Alonso de Cáceres con los individuos disponibles para someter a Lempira. Este no aceptó la excitativa de sumisión y obediencia que le dirigieron aquellos por medio de unos comisionados especiales. Irritado, Cáceres operó en ataque y en sitio.

Transcurrieron seis meses de lucha, con desventaja para los españoles, debido a las bajas que resultaban y al copioso invierno.

La Traición y la Caída del Héroe

Cáceres acudió al deshonesto medio de la traición: uno de los emisarios de paz que envió con bandera blanca, al estar a corta distancia de Lempira, disparó su arcabuz, hiriendo en la frente al héroe, quien rodó por la pendiente pedregosa, acabándose de destrozar y hundiéndose en las tinieblas de lo desconocido.

No se sabe cuál es el punto exacto que sirvió de sepulcro a Lempira. La historia solo refiere la heroica hazaña y señala ese lugar, donde hoy existen grandes peñas de ásperos contornos.

El Legado de Lempira y la Consolidación del Dominio Colonial

Con la muerte de Lempira, quedó implantado el dominio en forma de colonizaje, pues, amedrentados los indígenas con la muerte inexplicable de su jefe, se dieron por vencidos del todo. Y así fue inútil que aquel hombre ejemplar ofrendara su sangre generosa en defensa de la libertad de su pueblo.

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