Lutero y Erasmo: confesiones sobre doctrina, unidad y la salvación

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Diferencias entre Lutero y Erasmo

Otra diferencia entre Lutero y Erasmo era que Erasmo quería, sobre todas las cosas, paz y unidad. Y esto, unido a su baja opinión de la doctrina, hacía que se sometiera y que reverenciara la autoridad y la tradición de la iglesia aunque no compartiera su enseñanza doctrinal. Las ideas doctrinales, opinaba él, no afectan la vida práctica cristiana; por tanto, hay que buscar la unidad y dejar a un lado los dogmas doctrinales que no solo son divisivos, sino también necios, aburridos e imprácticos.

Para Lutero, sin embargo, la verdad bíblica no podía ser comprometida. Él procuraba definir y expresar con claridad la doctrina que la Escritura enseña y vivía su vida de acuerdo con sus posiciones doctrinales, lo cual le ganó muchos enemigos, entre ellos a Erasmo.

La tercera divergencia: moralismo y salvación

Una tercera divergencia entre estos hombres consistía en que Erasmo era, sobre todo, un moralista. Su ideal, decía él, era ver el cristianismo retornar a una vida y a una doctrina simple como la de los apóstoles, lo cual era cuestión de seguir ciertas reglas mínimas de moralidad sin complicaciones, las cuales toda persona sensible sería capaz de entender y seguir. Por eso, la salvación, según Erasmo, dependía de la decisión del hombre, quien, aunque afectado por el pecado, aún tenía la capacidad de buscar a Dios por sí mismo y hacer suficientes méritos para obtener la salvación. Lutero condenaba tal concepto y, basándose en la doctrina de Pablo, la calificó como un anatema abominable, pues no era otra cosa que salvación por obras y atentaba contra la esencia misma del evangelio de Jesucristo.

Corrientes presentes en la iglesia hoy en día

En las diferencias entre Lutero y Erasmo podemos distinguir dos corrientes que aún se mueven en la iglesia hoy en día:

  • La corriente que prioriza la armonía: gente que busca armonía, moralidad y éxito para la iglesia a costa de la verdad doctrinal.
  • La corriente que prioriza la verdad doctrinal: gente que busca la verdad de la doctrina bíblica para conocerla, creerla y vivirla, y que procura analizar y sujetar todas las cosas de acuerdo con la verdad bíblica, aunque no sea popular ni exitosa según los hombres.

Conclusión

¿No es cierto que la posición de Erasmo es más popular que la de Lutero? Así es. Lo fue en aquellos días, y lo es hoy. Y nosotros, aunque no sea lo más popular, nos alineamos con Lutero en su actitud de definir bien la doctrina bíblica, de expresarla con claridad y de vivirla bajo el poder de la gracia de Dios.

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