Madrid: Evolución Urbana del Casco Antiguo, los Ensanches y la Periferia

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Morfología urbana de Madrid

Por lo tanto, responde a la finalidad defensiva y, por tanto, su primitivo emplazamiento se sitúa sobre un cortado en el río Manzanares, en recinto que hoy ocuparían el Palacio Real y la Catedral de la Almudena. Su situación centralizada en el territorio y como capital del Estado ha contribuido a un crecimiento constante, como demuestran los distintos planos que pueden observarse en su morfología, áreas de crecimiento que reflejan su evolución histórica.

Casco antiguo

Plano irregular propio de la ciudad medieval, que correspondería con el actual recinto histórico de Madrid. Sus calles son estrechas, cortas y retorcidas, con la excepción de las dos vías que unen la Puerta del Sol con el recinto del Palacio Real. En el siglo XVII se construye la Plaza Mayor sobre la llamada plaza del Arrabal, de origen árabe. La calle que se abre delante del Palacio Real es la primera modificación del siglo XIX; al igual que la Gran Vía, principal reforma interior del casco histórico en el siglo XX.

Este recinto histórico está bordeado por grandes ejes, como la Gran Vía al norte, el Paseo de Recoletos al este y las Rondas por el sur. Estas rondas ocupan el espacio que dejó libre la muralla al ser derribada en el siglo XIX. La trama es cerrada y compacta, debido a que el crecimiento de la ciudad se localizó durante siglos en el espacio intramuros. La edificación en sus inicios era de baja altura y, progresivamente, ha experimentado la verticalización. En él se localizan algunos de los edificios históricos más importantes de la ciudad.

Los usos del suelo tradicionales eran residenciales, comerciales y artesanales, sin ninguna zonificación. Estos usos han ido evolucionando hacia la terciarización, donde el uso residencial pierde terreno debido a la falta de accesibilidad y a los altos precios del suelo. La función turística también es importante en la capital, por lo que muchos usos están relacionados con el mismo. Como en otras ciudades, los principales problemas del casco antiguo son el deterioro físico de calles y casas, lo que da lugar a un deterioro social que provoca un envejecimiento de la población y la marginalización.

Los ensanches

El crecimiento de la población y de la ciudad dentro de un recinto amurallado era algo insostenible para la capital. La insalubridad y los usos del suelo no compatibles con el residencial hicieron que la mortalidad se disparara. La burguesía vio necesaria la edificación de una nueva ciudad fuera del límite establecido, mucho más ordenada e higiénica que la ciudad central.

El ensanche de Madrid se localiza, principalmente, al norte del casco histórico, y fue diseñado por Carlos María de Castro a imagen del Ensanche de Barcelona, aunque este se le adelantó. El plano ortogonal, en cuadrícula, se organiza en torno a calles largas, rectas y anchas (Velázquez, Serrano, Goya...) que se cortan en perpendicular formando manzanas cuadradas. Su edificación primitiva en manzanas abiertas y con edificaciones de mediana altura y palacetes dio lugar a una densidad de ocupación baja, siguiendo los preceptos higienistas burgueses. Su uso fue principalmente residencial de clase media-alta.

Posteriormente, esta área también se ha terciarizado debido a su buena accesibilidad, especialmente con la creación del CBD de Azca, como centro de negocios de la ciudad. El ensanche también se especializa en el comercio, en algunos casos de lujo, como en la calle Serrano. Este comercio está mezclado con usos residenciales de nivel alto, debido al elevado precio del suelo, lo que lo configura como uno de los barrios más prestigiosos y caros de la ciudad.

Junto con el ensanche aparece la Ciudad Lineal de Arturo Soria. Siguiendo los principales conceptos de las ciudades jardín, Arturo Soria diseñó esta parte de la ciudad a finales del siglo XIX. Así se creó esta zona con un plano lineal, en torno a una ancha calle que rodearía la capital. La trama sería abierta, con unifamiliares con huerto y jardín. El uso del suelo sería principalmente residencial, con usos colectivos.

Periferia

Desde 1950, Madrid ha experimentado un gran crecimiento demográfico debido al baby boom y al éxodo rural. Este crecimiento ha ido ligado a un crecimiento de la ciudad hasta límites difusos, dando lugar a las áreas periurbanas y suburbanas que aparecen en el mapa fuera del ensanche urbano. Esta tendencia se ha agravado ahora debido a la desurbanización, donde la gente busca la periferia para vivir, despoblando el centro. La mayor parte de estas edificaciones en la etapa postindustrial son residenciales, ya que las áreas industriales y de equipamiento aparecen en la actualidad fuera de los límites de este plano.

Estas áreas se van a localizar en torno a los ejes de comunicación principales, es decir, en torno al Paseo de la Castellana, la calle de Alcalá, etc. Junto al uso residencial, las áreas industriales y de equipamiento también se localizan siguiendo los ejes de comunicación principales por su mayor accesibilidad. Esta expansión también ha permitido que pueblos antiguos próximos a la periferia, como Canillejas, Vallecas o Carabanchel, que aparecen en el mapa, hayan sido absorbidos por la ciudad, mientras que otros próximos al área periurbana, como Coslada, Leganés o Pozuelo, aunque siguen manteniendo su autonomía municipal, se encuentran en la actualidad prácticamente unidos físicamente a la capital.

Las zonas periféricas sufren problemas de degradación como el chabolismo o el deterioro de los barrios obreros más antiguos, construidos en su mayor parte con una dotación insuficiente de servicios, para alojar a la gran masa de población que emigró a Madrid en los años 50. Para ello, se están llevando a cabo programas de actuación que permitan erradicar estos problemas.

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