Maestros y Estilos del Cinquecento: La Evolución de la Arquitectura y Pintura del Renacimiento al Manierismo
Clasificado en Arte y Humanidades
Escrito el en
español con un tamaño de 4,62 KB
El Arte del Siglo XVI: Arquitectura y Pintura en el Alto Renacimiento y el Manierismo
Arquitectura del Cinquecento y Manierismo
El siglo XVI marca el momento clásico por excelencia del Renacimiento. El primer tercio del Cinquecento (siglo XVI italiano) representa el triunfo de la armonía y el equilibrio, conceptos que se habían desarrollado durante el Quattrocento.
El Alto Renacimiento en Roma (Cinquecento Clásico)
La capital artística de Italia se traslada desde Florencia a la Roma de los papas, quienes se convierten en los nuevos mecenas y protectores de los artistas. Destacan principalmente Julio II y León X, que utilizaron el arte como instrumento de prestigio personal y difusión del poderío de la Iglesia.
Características de la Arquitectura del Cinquecento:
- Inspiración Clásica: Se inspira directamente en los modelos clásicos, sin olvidar la estética de Alberti y su búsqueda de la armonía, el orden y la proporción.
- Purismo: Hay una fuerte tendencia hacia el purismo formal.
- Plantas Centralizadas: Se opta frecuentemente por las plantas centralizadas con cúpula.
- Magnificencia: Destaca la construcción de nuevos palacios de mayor magnificencia y nuevos templos que buscan un planteamiento distinto con la centralización de sus plantas.
- Hito Constructivo: La prolongada obra de la Nueva Basílica de San Pedro en el Vaticano marca un hito fundamental.
Transición y Crisis: El Manierismo Arquitectónico
Ya en el segundo tercio del siglo, se comienza a abandonar el equilibrio y la armonía de tendencia clásica, perdiendo interés por la proporción y la serenidad y centrando la atención en el decorativismo. Este cambio anuncia la crisis del Renacimiento y el inicio del Manierismo, que triunfará especialmente en Venecia.
Características del Manierismo:
Los arquitectos de la segunda mitad del siglo XVI, aunque parten de la tradición clasicista, se preocuparon más por los efectos visuales, con lo que anticiparían el Barroco. Rechazan las normas estrictas a favor de la libertad individual y de un concepto subjetivo de la belleza. Se siguen empleando elementos clásicos (arco de medio punto, cúpulas, frontones, columnas clásicas, etc.), pero se combinan de forma caprichosa buscando la novedad.
Principales Arquitectos del Cinquecento y Manierismo
- Donato Bramante: Su estilo se caracteriza por la búsqueda de la simplicidad, la sobriedad y la solemnidad. Se le encargó el proyecto original para la Nueva Basílica de San Pedro. A su muerte, el proyecto pasaría a Rafael, luego a Antonio de Sangallo y, finalmente, a Miguel Ángel.
- Miguel Ángel Buonarroti: En la construcción de la Nueva Basílica de San Pedro, opta por partir de la planta de cruz griega del proyecto original de Bramante, pero con una cúpula mucho más elevada. Su obra supone el punto culminante del Renacimiento, propicia la aparición del Manierismo y anticipa el Barroco.
- Andrea Palladio: Representa uno de los arquitectos más importantes del siglo XVI y uno de los tratadistas más influyentes de su época. Su aportación a la arquitectura se encuadra ya dentro del lenguaje puramente manierista, no obstante, sus famosísimas Villas son obras de tradición clásica.
Pintura: De la Perfección Clásica al Nuevo Lenguaje Manierista
Durante el siglo XVI, Italia fue el centro de trabajo de algunos de los grandes maestros de la pintura universal. Con su arte, consiguieron culminar el proceso iniciado por los pintores del Quattrocento respecto a:
- La correcta representación del cuerpo humano.
- El interés por representar la profundidad a través de la perspectiva lineal.
- El estudio de las luces y las sombras (claroscuro).
El grado de perfección y la calidad de la obra de artistas como Leonardo da Vinci, Miguel Ángel o Rafael Sanzio fue tal que los pintores posteriores, ante la imposibilidad de superar sus logros, se vieron obligados a buscar un nuevo lenguaje que se alejara del clasicismo. Es así como surge el Manierismo pictórico.