Manifiesto de Manzanares (1854): O'Donnell, Cánovas del Castillo y el nacimiento del Bienio Progresista
Manifiesto de Manzanares: contexto, autores y consecuencias (1854)
Nos encontramos ante un fragmento del Manifiesto de Manzanares. Es un documento de fuente primaria y de contenido político, en tanto que invita a una revolución política.
Autores y filiación política
El documento está firmado por el general O'Donnell, si bien fue redactado por Cánovas del Castillo, entonces joven abogado del Partido Moderado, perteneciente al sector puritano. O'Donnell era un prestigioso militar que, desde los sectores más liberales del Partido Moderado, criticaba los desmanes autoritarios en los que habían caído los sucesivos gobiernos moderados.
Contenido y demandas principales
El manifiesto plantea una serie de reformas y reivindicaciones destinadas a ampliar libertades y derechos. Entre las más señaladas aparecen:
- Reformas electorales y ampliación de la participación política.
- Libertad de imprenta y demás garantías para la opinión pública.
- La restauración de la Milicia Nacional, reivindicación tradicional del Partido Progresista y de las fuerzas que defendían el liberalismo frente al autoritarismo.
- Una petición anticentralista para que los entes locales disfruten de mayor autonomía mediante la elección popular de sus representantes y se liberen del excesivo control central.
Contexto histórico
El texto debe relacionarse con los últimos gobiernos autoritarios del Partido Moderado, especialmente durante la etapa de Narváez y Bravo Murillo, y con la derrota del sistema autoritario que culmina en la llegada al poder del general Espartero en 1854. Desde 1852, los gobiernos moderados se caracterizaron por su autoritarismo, su corrupción, su debilidad política y el enfrentamiento con los liberales en general.
Conspiraciones y desarrollo del levantamiento
La situación provocó una doble conspiración: una de carácter militar, dirigida por O'Donnell y los elementos más liberales del moderantismo, y otra de naturaleza civil, planificada por progresistas y demócratas. La rebelión se fue extendiendo en los días siguientes a ciudades como Madrid, Barcelona y Valencia. A finales de julio de 1854, la reina Isabel II tuvo que llamar al general progresista Espartero para formar gobierno, iniciándose así el Bienio Progresista (1854-1856).
Así pues, un levantamiento que comenzó siendo dirigido por políticos y militares acabó protagonizándose en las calles por las clases populares organizadas.
Observaciones finales
El fragmento constituye una pieza informativa valiosa para comprender las tensiones políticas de la España de mediados del siglo XIX: la reivindicación de libertades públicas, la recuperación de instituciones como la Milicia Nacional y el rechazo al control centralizado explican, en buena medida, la dinámica que condujo al cambio de gobierno en 1854 y al breve periodo progresista que siguió.
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