Martín Fierro — Capítulos 11-14: reencuentros, cárcel, herencia y Vizcacha

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Martín Fierro — Capítulos 11 a 14: reencuentros, cárcel y herencia

Capítulo 11

Al acercarse a otra estancia, se encontró con un viejo amigo. Éste le contó que el juez que lo buscaba ya había muerto; le comentó que todos sus crímenes habían quedado en el olvido y que el gobierno no lo buscaba. Fierro reflexiona que, por culpa del juez, había perdido diez años, que no son pocos para quien ya llega a viejo. Se enteró de que había una carrera de estancieros y se dirigió allí. En esa carrera se enteró de que su mujer había muerto en la miseria, pero, sobre todo, logró reencontrarse con sus dos hijos, quienes le cuentan sus historias.

Puntos clave

  • Encuentro fortuito con un amigo que aporta información decisiva.
  • Descubrimiento de la muerte del juez que lo perseguía.
  • Pérdida de diez años y el reencuentro con los hijos.

Capítulo 12 — Hijo mayor de Martín Fierro

Este hijo cuenta la soledad y la pobreza en la que vivía. Trabajó como peón con un patrón que hacía su vida un calvario. Pero un día mataron a un boyero y lo culparon a él sin tener nada que ver. Acabó por ir a la cárcel, junto con otros dos. En tal terrible soledad, oyó el latido de su pecho y pensó en su madre, en su padre y en su hermano. Contaba que, por más fuerte que fuera el hombre, también sufría, gemía, lloraba y callaba metido en aquel infierno. Lamentaba también no haber aprendido a leer, y sufrió mucho al ver que a otros presos los visitaban sus familias y a él nadie. En la cárcel no se permitía hablar, ni matear, ni cantar, ni fumar. Justamente por lo malos que fueron esos años, recomienda al lector que evite a toda costa esa situación.

Puntos clave

  • Relato de la miseria y la injusticia que sufre el hijo mayor.
  • Acusación falsa por la muerte de un boyero y la consiguiente cárcel.
  • Desamparo familiar y reflexión sobre la dureza del encierro.

Capítulo 13 — Hijo menor de Martín Fierro

Cuenta que vivió diez años entre extraños, hasta que lo encontró una tía que le dio todo (cuidado, cariño, etc.) y lo nombró heredero de los bienes que tenía. Al fallecer la tía, el hijo de Fierro heredó todo, pero como era menor, el juez le confiscó la herencia hasta que fuese adulto. Le nombró un tutor y pasó al cuidado del mismo.

Puntos clave

  • Infancia pasajera entre extraños y rescate por una tía protectora.
  • Herencia retenida por el juez hasta la mayoría de edad.
  • Nombramiento de un tutor que asume su cuidado.

Capítulo 14

Este tutor era un viejo, medio cimarrón (salvaje), muy renegado y ladrón: lo llamaban Vizcacha. Andaba rodeado de perros, que eran todo su placer. Carneaba noche a noche alguna res (vaca, chancho, etc.) y vendía el cuero a un pulpero por yerba, tabaco y trago. Le tenía rabia a las vizcachas. Se decía que Vizcacha había matado a su mujer de un palazo porque le dio un mate frío. Soñaba siempre con ella y decía que ella, desde el mismo infierno, lo estaba llamando a gritos.

Puntos clave

  • Descripción negativa y violenta del tutor llamado Vizcacha.
  • Modus vivendi: animales, rapiña nocturna y comercio con el pulpero.
  • Relato de culpa, violencia doméstica y remordimiento onírico.
Observaciones finales

Los capítulos 11 a 14 presentan un conjunto de situaciones que combinan el reencuentro familiar con la injusticia social y la violencia cotidiana. La prosa refleja la dureza de la vida rural, la fragilidad de los lazos familiares y el peso de la autoridad judicial en la vida de los personajes.

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