Marxismo y Liberalismo: Confrontación de Conceptos sobre Revolución, Propiedad y Naturaleza Humana

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Fundamentos de la Filosofía Marxista en Contraste con el Pensamiento Moderno

La Revolución y el Proyecto Comunista

Tanto la Revolución Inglesa del siglo XVII como la Revolución Francesa han sido revoluciones políticas. En especial, la segunda ha sido considerada por los historiadores como una revolución burguesa. La filosofía de Marx desemboca, como hemos visto, en un proyecto revolucionario, pero no para cambiar lo político, ni tampoco para instalar a otra clase en el poder. El propósito final de la revolución marxista es el comunismo: el final de la lucha de clases, que tiene que pasar, eso sí, por una fase que es la dictadura del proletariado.

Política y Propiedad: Liberalismo vs. Socialismo

En la época moderna han aparecido las teorías políticas y económicas liberales que van a extenderse hasta el mundo contemporáneo actual. El representante del liberalismo político y su principal fundador es J. Locke. Este consideró como derechos naturales el derecho a la vida, la libertad y la propiedad, y pensó que el pacto político del que surge la sociedad tenía como principal función garantizar dichos derechos.

Por contraposición, Marx es uno de los fundadores del socialismo. Para el socialismo, el grupo social o la sociedad es el lugar en el que el individuo cobra sentido por su contribución social mediante el trabajo; por lo tanto, no toma como punto de partida los derechos individuales.

Así, mientras que para Locke la propiedad, fundada en el trabajo, es natural, el socialismo de Marx considera, influido quizá por Rousseau, que las diferencias en la posesión de la propiedad —especialmente el que unos pocos sean dueños de los medios de producción mientras que otros solo son dueños de su fuerza de trabajo— son la causa del conflicto social. El socialismo no intenta justificar recurriendo al pacto una determinada forma política, sino a través de la revolución, eliminar las causas del conflicto social y llegar a la sociedad sin clases.

La Concepción Marxista del Hombre

Como ya se ha expuesto, el hombre para Marx es un ser natural, social, histórico y práctico-activo: transforma la naturaleza y la sociedad. Esta concepción choca con el Yo cartesiano.

Recordemos que cuando Descartes piensa en el hombre, lo considera como ser pensante y material, ya que cuerpo y alma son sustancias separadas, y el hombre se identifica con la sustancia pensante. Marx estaría en todo caso más influido por las corrientes materialistas y naturalistas del siglo XIX, como el darwinismo.

Por otro lado, para Marx sería impensable recurrir a la existencia de Dios para justificar la existencia del mundo físico.

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