Medicina nuclear: aplicaciones clínicas y fundamentos de la estructura electrónica atómica
Clasificado en Química
Escrito el en
español con un tamaño de 2,55 KB
La mayor importancia de la medicina nuclear es que, gracias a ella, se han descubierto diferentes enfermedades en la actualidad.
Aplicaciones clínicas
- Evaluar tumores de huevos
- Detectar el rechazo de trasplante de pulmón
- Identificar sangrado en el intestino
- Evaluar el vaciado de estómago
- Detectar destrucciones del tracto urinario
Periferia nuclear
Distribución electrónica: De acuerdo con el modelo atómico actual, el átomo tiene dos zonas bien diferenciadas: el núcleo y la periferia, siendo el núcleo cien mil veces menor que la periferia.
En la periferia, los electrones se mueven continuamente ocupando todo el espacio.
El modelo atómico actual establece que los electrones tienen un determinado valor de energía; es decir, la energía está cuantizada.
La energía de los electrones está relacionada con el valor del número cuántico principal n, que determina los llamados niveles de energía.
2·12 = 2 e− / 2·22 = 8 e−
10 Ne: 10 p+, 10 e− → n1 = 2 – n2 = 8 → estado fundamental
Los electrones más energéticos que posee un átomo se denominan electrones de valencia, y son los responsables de la unión entre los átomos, aunque no necesariamente todos los electrones de valencia intervienen en los enlaces químicos.
Los electrones de valencia o de enlace son los del último nivel que se está completando.
Si bien el número máximo de electrones en el nivel 3 es 18 e−, se considera una distribución completa con 8 electrones, lo que le da estabilidad al átomo.
11 Na: 11 p+, 11 e− → n1 = 2 e−, n2 = 8 e−, n5 = 1 e− → estado excitado.
Na: 11 e− → n1 = 5 e−, n2 = 6 e− → imposible.
La distribución de los electrones en niveles de energía permite determinar si el estado energético del átomo es fundamental, excitado o imposible.
Estructuras de Lewis
Las estructuras de Lewis son una forma gráfica de representar los electrones de valencia de un átomo. Los electrones de valencia se representan como puntos alrededor del símbolo del elemento, dispuestos como si estuvieran apoyados en las aristas de un cuadrado imaginario.
Entran un máximo de dos electrones por arista; por lo tanto, es posible representar hasta 8 electrones de valencia, que solo lo tienen los gases nobles.