Método cartesiano, el cogito y la teoría política de Locke: fundamentos de la filosofía moderna

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Método cartesiano, cogito y teoría política de Locke: fundamentos de la filosofía moderna

Descartes (texto 1) — Discurso del método, Parte II

El texto pertenece al Discurso del método de René Descartes, filósofo francés considerado el fundador del racionalismo y de la filosofía moderna. En un contexto de crisis del saber tradicional, Descartes busca un método seguro que permita alcanzar conocimientos ciertos, tomando como modelo el rigor de las matemáticas.

El tema central del texto es la formulación del método cartesiano como procedimiento racional para alcanzar la verdad. Descartes expone las reglas que deben guiar el uso correcto de la razón.

En el fragmento se presentan las cuatro reglas del método:

  • Regla de la evidencia: únicamente debe aceptarse como verdadero aquello que se presente de modo claro y distinto.
  • Análisis: consiste en dividir las dificultades en partes más simples.
  • Síntesis: ordena el pensamiento desde lo más simple hasta lo más complejo.
  • Enumeración: exige revisar todo el proceso para evitar errores u omisiones.

Estos principios reflejan la confianza de Descartes en la razón como facultad universal capaz de alcanzar la verdad si se emplea metódicamente. La claridad y distinción se convierten así en el criterio fundamental de la verdad.

Desde una valoración crítica, el método cartesiano inaugura la filosofía moderna y rompe con la escolástica, aunque su confianza en la razón será cuestionada por los empiristas, que destacarán el papel de la experiencia.

Descartes (texto 2) — Meditaciones metafísicas, Meditación Segunda

El texto pertenece a las Meditaciones metafísicas de René Descartes, obra en la que el autor aplica la duda metódica para encontrar una verdad absolutamente indudable sobre la que fundamentar el conocimiento.

El tema central del fragmento es el descubrimiento del cogito, la primera certeza: «yo soy, yo existo». Descartes muestra que, aunque se dude de todo, no puede dudarse de la propia existencia mientras se piensa.

Tras poner en duda los sentidos, el mundo exterior y las verdades matemáticas, Descartes descubre que el acto mismo de dudar implica pensamiento, y que pensar implica existir. De este modo, el pensamiento se convierte en la esencia del yo, definido como sustancia pensante (res cogitans).

Este descubrimiento establece al sujeto como fundamento del conocimiento y permite a Descartes reconstruir el saber a partir de ideas claras y distintas. El alma se conoce con mayor certeza que el cuerpo o el mundo material.

Desde una valoración crítica, el cogito constituye un hito decisivo de la filosofía moderna, aunque será criticado posteriormente por autores como Hume, que negarán la existencia de un yo sustancial.

John Locke — Segundo tratado sobre el gobierno civil

El texto pertenece al Segundo tratado sobre el gobierno civil de John Locke, filósofo inglés del siglo XVII y principal representante del liberalismo político. Locke escribe en oposición al absolutismo monárquico y defiende una concepción del poder basada en el consentimiento.

El tema central del texto es el origen de la sociedad civil y la crítica de la monarquía absoluta. Locke explica cómo surge el poder político legítimo.

Según Locke, la sociedad civil se constituye cuando los individuos abandonan el estado de naturaleza y transfieren a la comunidad el poder de ejecutar la ley natural. Así se establece un poder legislativo encargado de crear leyes orientadas al bien común y de resolver los conflictos de manera imparcial.

Locke sostiene que la monarquía absoluta es incompatible con la sociedad civil, ya que en ella no existe una autoridad común a la que el propio rey esté sometido. Por ello, tanto el monarca como sus súbditos permanecen, en realidad, en el estado de naturaleza.

Desde una valoración crítica, la teoría de Locke fundamenta el constitucionalismo moderno y la limitación del poder político, influyendo decisivamente en las democracias liberales contemporáneas.

Conclusión

Los fragmentos seleccionados muestran dos ejes fundamentales de la filosofía moderna: por un lado, la apuesta cartesiana por un método racional que privilegia la claridad y la distinción como criterios de verdad; por otro, la reflexión política de Locke que articula la legitimidad del poder a partir del consentimiento y la protección de los derechos naturales. Ambas aportaciones constituyen referencias esenciales para comprender el desarrollo del pensamiento moderno, así como los debates posteriores entre racionalismo y empirismo y entre diferentes concepciones del poder político.

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