El Método Cartesiano: La Duda como Herramienta Fundacional del Conocimiento

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La Teoría del Conocimiento: La Duda como Procedimiento Metodológico

Este punto fundamental es tratado por René Descartes en sus Meditaciones Metafísicas. Nuestro autor, en consecuencia con su método, persigue encontrar verdades completamente ciertas, es decir, de aquellas de las cuales no podamos dudar. Aquí la DUDA aparece como un procedimiento para llevar a cabo la primera fase del MÉTODO: no aceptar nada que pueda tener el menor indicio de duda.

Este tipo de duda no es una duda escéptica real, sino que sirve de instrumento de trabajo; es, por lo tanto, una DUDA METÓDICA.

La Actitud Cartesiana y la Primacía de la Razón

Como vemos, la actitud cartesiana es ejemplo de actitud filosófica en la cual el único factor capaz de juzgar la validez de un conocimiento es la propia RAZÓN, abandonando la justificación en otras instancias, como puede ser la tradición o la tutela divina.

El Procedimiento de la Duda Cartesiana

El procedimiento de la DUDA comienza en el intento cartesiano de someter todos sus conocimientos al tribunal de la DUDA (Primera Meditación). En esto encuentra la primera dificultad, ya que es imposible someter todos y absolutamente todos los conocimientos, uno por uno, y comprobar su validez. De ahí que Descartes decida analizar la fuente de todos sus conocimientos y, de esta forma, someterlos a la DUDA indirectamente. Dicha fuente del conocimiento serían los sentidos.

Argumentos para Dudar de los Sentidos

Descartes utiliza tres argumentos principales para dudar de la información proporcionada por los sentidos:

1. Falacia de los Sentidos

  • Si admitimos que los sentidos nos han engañado alguna vez, cosa que es obvia, ¿por qué no pensar que nos engañan siempre?

2. Indistinción entre la Vigilia y el Sueño

Como el argumento anterior parece abarcar solo una parte de los objetos (aquellos distantes que podrían fácilmente engañarnos), Descartes propone este segundo argumento para poder dudar de las cosas que parecen más evidentes (como: "que estoy aquí sentado, leyendo este libro..."):

  • Cuando sueño vivo el sueño con tanta vivacidad o más que en el estado de vigilia. Si no hay una clara distinción entre el estado de sueño y el estado de vigilia, ¿por qué no pensar que todo es un sueño?

3. Hipótesis del "Geniecillo Maligno"

A pesar de los argumentos anteriores, Descartes propone un tercero para poder dudar de las leyes matemáticas y hacer así la duda cada vez más absoluta:

  • ¿Por qué no pensar que hay un cierto genio malo que se ocupa en engañarme constantemente en todo lo que pienso y en cómo lo pienso?

El Descubrimiento de la Primera Verdad: El Cogito

Con estos tres argumentos, René Descartes ha puesto en marcha un procedimiento metodológico tan fuerte que hay momentos en que parece que no hay ningún conocimiento que pueda salvar tan poderosa artimaña. Pero, afortunadamente, no es así. La duda tiene una "fuga"; hay algo de lo que no puedo dudar: de que dudo, y si dudo, pienso, y si pienso, existo. ¡"COGITO, ERGO SUM"!

La Naturaleza del Cogito

Descartes encuentra la primera verdad, prototipo de toda verdad. Aunque pudiera parecer por su forma externa que es fruto de una deducción, no es así; sino que es resultado de una intuición, de la experiencia directa de que no puedo ser CONCIENCIA sin ser a su vez AUTOCONCIENCIA; más aún, ser conciencia sin ser autoconciencia es imposible.

La Primera Sustancia Fundacional

El descubrimiento, pues, de MI EXISTENCIA como cosa que piensa (RES COGITANS), como sujeto pensante, es la primera verdad, a partir de la cual debo edificar todo el saber, porque aquella se me presentó con CLARIDAD y DISTINCIÓN bajo la intuición inmediata de la propia existencia (SUBJETIVIDAD).

Relación entre Método y Realidad

El procedimiento de la DUDA me lleva, inevitablemente, a concebir la primera realidad, la primera sustancia que sirve de fundamento a todo saber posterior. El método me indica qué realidad puedo admitir o no admitir; en definitiva, es el método y la propia RAZÓN la que marca lo que es real o no es real. Ahora vemos claramente la íntima relación entre MÉTODO y REALIDAD; mi ONTOLOGÍA, pues, estará legislada por mi razón.

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