El Mito de Ceres y Proserpina: Textos en Latín, Traducción y Evolución Lingüística
Clasificado en Latín
Escrito el en
español con un tamaño de 7,82 KB
Ceres y Proserpina: El encuentro con Triptólemo
Iam luna et stellae in caelo fulgebant. Umbrae terras et pontum profundum celabant. Per terras viri et feminae animos somno laxabant. Sed somnus Metaniram non tenebat; furtim deam cum puero spectabat. Ceres prope pueri cunas stabat. Verba mira et divina cantabat. Tum puerum in gremio tenuit, et ad focum ambulavit. Ecce! Triptolemus in foco inter flammas iacebat; sed laetus erat puer; neque focum neque flammas timuit. Sed Metanira perterrita, «O fili mi», exclamavit, et ad focum properavit. Tum dea irata puerum e flammis raptavit et humi iactavit, et Metanirae, «O femina», inquit, «stulta et scelerata fuisti. Non deus erit Triptolemus, quod stultae feminae est filius. Sed in deae gremio iacuit; itaque vir magnus erit. Et ego et Persephone, filia mea, Triptolemum docebimus et curabimus. Agricolarum magister erit, nam frumentum et vinum agricolis monstrabit».
Ya la luna y las estrellas brillaban en el cielo. Las sombras cubrían la tierra y el profundo mar. Por la tierra, los hombres y las mujeres relajaban sus ánimos con el sueño. Pero el sueño no retenía a Metanira; en secreto observaba a la diosa con el niño. Ceres estaba de pie junto a la cuna del niño. Cantaba palabras maravillosas y divinas.
Entonces, sostuvo al niño en su regazo y caminó hacia el hogar. ¡Mira! Triptólemo yacía en el fuego, entre las llamas; pero el niño estaba contento; no temía ni el fuego ni las llamas.
Pero Metanira, aterrorizada, exclamó: «¡Oh, hijo mío!», y corrió hacia el hogar. Entonces, la diosa, enojada, arrebató al niño de las llamas y lo arrojó al suelo, y dijo a Metanira:
«Oh, mujer, fuiste necia y malvada. Triptólemo no será un dios, porque es hijo de una mujer necia. Pero ha yacido en el regazo de una diosa; por lo tanto, será un gran hombre. Tanto yo como mi hija Perséfone enseñaremos y cuidaremos de Triptólemo. Será el maestro de los agricultores, pues les mostrará el trigo y el vino».
Ceres y Proserpina: El pacto de Júpiter y el Inframundo
Non iam herba in pratis, non iam poma in agris florebant, quod adhuc Ceres propter filiam flebat. Itaque Iuppiter deae, «Pluto», inquit, «filiam tuam habet. Persephone regina Inferorum est. Sed Mercurius ad regnum Inferorum properabit, et puellam ad templum tuum celeriter apportabit». Deinde Mercurius ad Inferos properavit. Persephone cum viro suo in lecto sedebat. Misera erat puella, quod adhuc deam caram desiderabat. Sed Mercurium videbat et laeta fuit. «Iterum», inquit, «deam caram videbo, iterum Ceres filiam suam habebit». Tum Pluto verbis benignis puellam oravit: «O Persephone, memoriae tuae gratus semper erit Pluto; iterum regina Inferorum eris. Nunc caeruleum est caelum, iucunda sunt prata, sed mox gelidum erit caelum, gelidi erunt et venti et agri. Tum iterum virum tuum et regnum Inferorum desiderabis. Vale, o cara regina».
Ya no florecía la hierba en los prados, ni las frutas en los campos, porque Ceres aún lloraba por su hija. Por ello, Júpiter dijo a la diosa: «Plutón tiene a tu hija. Perséfone es la reina del Inframundo. Pero Mercurio se apresurará hacia el reino de los Infiernos y traerá rápidamente a la joven a tu templo».
Entonces, Mercurio descendió al Inframundo. Perséfone estaba sentada en el lecho con su esposo. La joven era desgraciada, pues aún anhelaba a su querida madre. Pero al ver a Mercurio, se alegró. «De nuevo», dijo, «veré a mi querida madre, de nuevo Ceres tendrá a su hija».
Entonces, Plutón habló a la joven con palabras amables: «Oh, Perséfone, Plutón siempre estará agradecido en tu memoria. Volverás a ser la reina del Inframundo. Ahora el cielo es azul, los prados son agradables, pero pronto el cielo será frío, fríos serán el viento y los campos. Entonces, volverás a desear a tu esposo y al reino de los Infiernos. Adiós, oh querida reina».
El ciclo de las estaciones
Este pasaje es parte del mito de Ceres y Perséfone, que explica el origen de las estaciones. Júpiter ordena que Perséfone regrese con su madre, Ceres, pero Plutón le advierte que cuando llegue el invierno, extrañará el Inframundo y a su esposo. Esta historia mitológica simboliza el ciclo de la naturaleza: cuando Perséfone está con Ceres, la tierra florece (primavera y verano); cuando vuelve al Inframundo, la tierra se marchita (otoño e invierno).
Ceres y Proserpina: El regreso de la primavera
Tum Persephone cum Mercurio e regno Inferorum properavit. Mercurius equos validos incitavit, et equi per clivos altos, per campos latos libenter properaverunt. Tandem Persephone templum deae flavae videbat. Puella laeta verbis laetis deam vocavit. Ceres magno gaudio e templo evolavit, et filiae carae oscula multa dabat. Subito per terras herba in pratis, uvae in vineis undique florebant, quod non iam flebant Ceres et Persephone. Ceteri quoque dei laeti erant, quod agricolae ad templa dona multa apportabant et in aris victimas mactabant.
Entonces, Perséfone se apresuró con Mercurio fuera del reino de los Infiernos. Mercurio espoleó a los fuertes caballos, y estos avanzaron velozmente por colinas altas y por campos anchos con entusiasmo. Finalmente, Perséfone vio el templo de la diosa dorada. La joven, llena de alegría, llamó a la diosa con palabras felices. Ceres, con gran júbilo, salió volando del templo y cubrió de besos a su querida hija.
De repente, por toda la tierra florecieron la hierba en los prados y las uvas en las viñas, pues Ceres y Perséfone ya no lloraban. Los demás dioses también estaban felices, porque los campesinos llevaban muchas ofrendas a los templos y sacrificaban víctimas en los altares.
Desenlace del mito
Este pasaje describe el regreso de Perséfone a su madre, Ceres (Deméter), y la restauración de la fertilidad en la tierra. Su felicidad trae de vuelta la primavera y la abundancia. También menciona cómo los dioses se alegran porque los humanos, agradecidos, ofrecen sacrificios en los templos. Es el desenlace del mito que explica el ciclo de las estaciones.
Apéndice Lingüístico y Literario
4A) Semántica: Etimología de «Corazón»
- Palabra: Corazón
- Raíz latina: cor, cordis
- Significado: En muchas culturas, el corazón se asocia con los sentimientos, especialmente el amor y la valentía. Esta evolución semántica parte de su papel central en la vida física y se amplía simbólicamente a la vida emocional y moral.
4B) Fonética: Evolución de «Lupus» a «Lobo»
Palabra latina: lupus
Resultado fonético en español: lobo
Cambios fonéticos principales:
- Pérdida de la vocal postónica: la u breve final desaparece o evoluciona.
- Sonorización de la consonante oclusiva sorda /p/ intervocálica: la p evoluciona a b (p > b).
5) Literatura: La Oratoria de Cicerón
En la intersección entre historia y oratoria destaca el autor Cicerón (Marco Tulio Cicerón), con su obra «Catilinarias» (In L. Catilinam orationes habitae).
Cicerón fue un político, abogado y orador romano que utilizó su talento retórico para influir en la vida pública de Roma y plasmar una visión moral de la historia a través de la oratoria, siendo sus discursos contra Catilina uno de los ejemplos más brillantes de la elocuencia latina.